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  • The New York Times

    Opinión: La verdadera división en Estados Unidos es entre los adictos a la política y el resto del país

    LA MAYORÍA DE LOS ESTADOUNIDENSES PERCIBE LA POLÍTICA COMO DOS CAMPAMENTOS QUE PELEAN TODO EL TIEMPO E INFRUCTUOSAMENTE POR TEMAS SIN IMPORTANCIA.En la actualidad, la percepcion comun de la politica estadounidense es la de una division clamorosa entre democratas y republicanos, un choque inflexible e inevitable de una dura polarizacion partidista.Sin embargo, ese foco oscurece otro abismo enorme: la brecha entre quienes siguen la politica de cerca y quienes no lo hacen. Llamemosla la "division de la atencion".Encontramos que la mayoria de los estadounidenses --de mas del 80 por ciento hasta el 85 por ciento-- sigue la politica de manera informal o no la sigue para nada. Tan solo entre el 15 y el 20 por ciento la sigue de cerca (la gente que llamamos "muy involucrada"): el grupo de personas que monitorea todo, desde covfefe hasta la politica de "Guapis".A inicios del año (es decir, antes de la pandemia), le pedimos a la gente que nombrara los dos asuntos mas importantes que enfrenta el pais. Como era de esperarse, encontramos algunas claras divisiones partidistas: por ejemplo, los republicanos son mas propensos que los democratas a citar la inmigracion ilegal como un asunto importante.Sin embargo, en otra variedad de temas, encontramos que los estadounidenses caen con mucha menos precision en campamentos partidistas. Por ejemplo, los democratas y los republicanos que no siguen la politica de cerca creen que los bajos salarios son una de las dificultades mas importantes que enfrenta el pais. No obstante, los simpatizantes de hueso colorado apenas registran el problema.Los republicanos partidistas fueron mas propensos a decir que el abuso de las drogas era el problema mas importante que enfrenta el pais. Sin embargo, los republicanos menos atentos lo clasificaron en el penultimo lugar, y tambien les preocupo el deficit y las divisiones entre democratas y republicanos.Entre los democratas, los adictos a la politica creen que la influencia de los donadores acaudalados y los grupos de interes son un problema urgente. Sin embargo, es 25 puntos porcentuales mas probable que los democratas menos atentos consideren el declive moral como un inconveniente importante que enfrenta el pais: uno que los democratas partidistas ni siquiera mencionan.Estas brechas se extienden mas alla de los problemas hasta los sentimientos sobre el otro partido. Por cada persona que presta menos atencion a la politica, hay dos partidistas de hueso colorado que dicen que serian infelices si sus hijos se casaran con alguien del partido opuesto.Los simpatizantes de hueso colorado tambien son mas propensos a expresar estos gustos y aversiones en la politica. Casi el 45 por ciento de las personas que estan muy involucradas aseguran que suelen compartir sus opiniones en redes sociales… en algunos casos a diario. Es tan solo el 11 por ciento de la gente sin un habito politico. Para ponerlo en perspectiva, segun un estudio del Centro de Investigacion Pew, el diez por ciento de los usuarios de Twitter son responsables del 97 por ciento de todos los tuits sobre politica.Esta brecha entre la gente politicamente indiferente y los partidistas ruidosos y de linea dura exacerba la percepcion de una division sin remedio en la politica estadounidense porque los partidistas definen que significa involucrarse en la politica. Cuando una democrata se imagina a una republicana, no se imagina a una colega que en esencia publica fotografias de gatos y resulta que vota de una manera distinta; es mas probable que se imagine a una colega que tiene que silenciar en Facebook porque las publicaciones sobre Trump son demasiado pesadas para tolerarlas.Vemos este efecto en un estudio que realizamos con otros tres politologos, James Druckman, Samara Klar y Matthew Levendusky. Le pedimos a un grupo de mas de 3000 estadounidenses que se describieran a ellos o a miembros del otro partido. Tan solo el 27 por ciento de esas personas dijo que hablaba de politica con frecuencia; una mayoria se considero moderada. Sin embargo, casi el 70 por ciento de esas personas creia que un miembro tipico del otro partido habla de politica sin cesar y en definitiva no es moderado.Para los partidistas, la politica es un juego de moral, una lucha entre el bien y el mal. No obstante, la mayoria de los estadounidenses tan solo ve dos grupos de gente enojada que pelea por asuntos que no siempre parecen apremiantes o importantes.¿Como la politica puede corresponder de una mejor manera con las opiniones de una mayoria de los estadounidenses? El hecho es que no es un problema facil de resolver. Podemos hacer el intento por darles menos voz en las noticias a los simpatizantes de hueso colorado. Si aparece gente que ejemplifica el conflicto partidista e ideas extremistas, se eleva su presencia en la politica (aunque, claro esta, por definicion, los partidistas que ven las noticias mas de cerca tambien son mas propensos a dar sus opiniones). Esto es particularmente cierto en las redes sociales: lo compartido en redes sociales por una minoria que alza la voz no es la opinion publica. No obstante, segun Shannon McGregor, academica especializada en comunicacion politica, esos tuits politicos cada vez estan mas presentes en la cobertura noticiosa como suplentes de la opinion publica.Podria existir una ventaja para los politicos que se enfoquen menos en las demandas de los partidistas y mas en temas tangibles. En efecto, es mas probable que los simpatizantes a ultranza recompensen las victorias ideologicas, pero tambien son una minoria del electorado.Todos los dias, los democratas partidistas se preguntan si la "indignacion" de ese dia por fin cambiara la manera de percibir al presidente Donald Trump. Los republicanos partidistas se preguntan lo mismo sobre Joe Biden. Sin embargo, los votantes mas "regulares" no estan prestando tanta atencion a los ataques violentos de todos los dias. Eso los tiene hastiados.¿Y los principales escandalos que si se abren camino? Bien, para muchos de ellos, eso es "tan solo politica".This article originally appeared in The New York Times.(C) 2020 The New York Times Company

  • The New York Times

    Opinión: El Estado policiaco distópico que quiere el gobierno de Trump

    LOS PROBLEMAS DE LA POLICÍA PODRÍAN EMPEORAR AÚN MÁS. Desde la primavera de este año, cuando los estadounidenses vieron a George Floyd respirar por última vez mientras el policía Derek Chauvin lo asfixiaba con la rodilla en su cuello, hemos sido testigos de lo peor que tiene que ofrecer el sistema de justicia penal de este país: asesinatos extrajudiciales continuos, una incapacidad de hacer responsables a los policías y violencia respaldada por el Estado en contra de quienes defienden la justicia. Es difícil imaginar que las cosas puedan ponerse peor. Sin embargo, las recomendaciones de una comisión de vigilancia policial designada por el presidente Donald Trump demuestran que la situación podría empeorar. En octubre de 2019, Trump firmó una orden ejecutiva para establecer una comisión que, según explicó el fiscal general William P. Barr, tenía como objetivo hacer que la policía “se convierta en un organismoconfiable y eficaz que proteja a las comunidades”. Desde el principio, sus miembros —en su totalidad policías— dieron a entender con claridad sus intenciones. Una demanda interpuesta por el Fondo de Educación y Defensa Legal de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por su sigla en inglés) argumentó que la conformación de la comisión violaba la ley federal, y este mes, un juez federal estuvo de acuerdo. Ordenó a la comisión que detuviera sus procedimientos, incluyendo la presentación del informe, hasta que cumpliera con el requisito de la Ley Federal de Comités Asesores , el cual exige puntos de vista “equilibrados de manera imparcial”, expresados en reuniones abiertas y notificados de manera pública. Sin embargo, las recomendaciones redactadas antes del fallo de este mes, de las que informó Reuters, proporcionan un vistazo aterrador a la visión que tiene el gobierno sobre el sistema policial. Lo digo sin exagerar: la comisión del presidente estaba considerando recomendaciones que podrían transformar a este país en un Estado policiaco distópico. En mayo, a mis colegas del Centro para la Equidad Policial y a mí nos pidieron testificar ante la comisión. Escribimos que un sistema policial más equitativo solo podrá crearse cuando la policía inspire confianza, no miedo. Recalcamos la necesidad de tener más transparencia y datos sólidos, no menos. Además, explicamos por qué es peligroso politizar el tema de la policía: si las comunidades temen que su seguridad dependa de sus creencias políticas, la confianza requerida para tener seguridad pública se habrá dañado de manera irreparable. Es pertinente aclarar que algunas personas ya viven bajo esas condiciones. Sin embargo, una iniciativa federal que vaya aún más en esa dirección equivaldría a echarle leña a esos problemas. Las recomendaciones no destruirían la confianza pública de una manera más eficiente si estuvieran diseñadas exclusivamente para lograr ese propósito. Reuters informa que limitarían el poder de los fiscales para implementar reformas bipartidistas desde hace tiempo necesarias, como tener la opción de no presentar cargos para crímenes de drogas de bajo nivel y eliminar las fianzas en efectivo. Dar marcha atrás a ese progreso de por sí sería nocivo. Lo peor sería que atarían de manos a los funcionarios que quieren un cambio y reduciría el poder de los electores que votan por ellos. Las recomendaciones también reducirían tanto los medios para responsabilizar a la policía que sería aún más difícil lograr una resolución en los casos más flagrantes de violencia policiaca. Se otorgaría acceso a los videos tomados de cámaras portátiles a los oficiales de policía acusados de actos indebidos antes de que hablen con investigadores internos, lo cual les permitiría preparar explicaciones legalmente válidas sobre acciones que, de otra manera, los incriminarían. Aún más inquietante es que el Departamento de Justicia de Estados Unidos apoyaría la “inmunidad calificada”, un precedente legal que protege a los policías de demandas civiles. Eso convertiría a la agencia federal encargada de mantener el Estado de derecho en una firma de defensa personal para los oficiales acusados de violarlo. No obstante, las recomendaciones que hacen un llamado a favor de la destrucción de las protecciones de la privacidad quizá son las más alarmantes. La comisión recomienda dar a las casi 18.000 agencias policiacas de Estados Unidos, desde departamentos en pueblos pequeños hasta el Departamento de Policía de Nueva York, más dinero para invertir en tecnologías de reconocimiento facial. Debido a que las agencias federales pueden establecer los requisitos de informes y los criterios de selección para financiamiento que se imponen a la policía local, a menudo exigen que se compartan datos. En este caso, eso podría dar como resultado que los datos recabados a nivel local se integren a una base nacional de datos. La comisión también propone que los departamentos de policía cuenten con acceso subrepticio a celulares cifrados. Esto facilitaría que las autoridades tengan acceso a los detalles más íntimos de la vida de los ciudadanos: con quién pasas tiempo, tus mensajes privados, tu información financiera. El gobierno tendría toda esa información a la mano, junto con cualquier otro hacker que pueda aprovechar el mismo punto de acceso. “Se espera que esas recomendaciones tan hostiles a la privacidad y a la responsabilización de la policía no encuentren apoyo afuera de los límites de esta comisión tóxica”, me dijo Christy Lopez del Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown, exjuez de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, quien investigaba a los departamentos de policía. “Sin embargo, es reprehensible que este gobierno proponga un conjunto de recomendaciones tan opuestas a los principios democráticos, todo como un esfuerzo para mantener el ‘statu quo’ de la policía que, según concuerda la gran mayoría de los estadounidenses, debe cambiar”. En suma, la conclusión es clara. De acuerdo con Tracey Meares, profesora de la Escuela de Derecho de Yale, si las recomendaciones se volvieran ley, las consecuencias deberían preocuparnos a todos. Con el apoyo de un juez solidario, la policía tendría menos obstáculos para hurgar en el contenido de tu celular, o añadir fotografías tuyas y de tus amigos a una base nacional de datos de reconocimiento facial. Si el policía usara fuerza excesiva para obtener ese celular y alegara tener inmunidad calificada como defensa, el gobierno federal estaría obligado a afirmar con frecuencia su apoyo a la defensa del oficial, sin importar las pruebas. No es un Estado de vigilancia total, pero se acerca muchísimo. Para ser claros, la implementación de muchas de las recomendaciones de la comisión está más allá de la capacidad individual de cualquier presidente. El Congreso podría rehusarse a continuar con el proceso, y los gobiernos locales podrían usar los tribunales para proteger su autonomía. Desde luego, un juez ya frenó el trabajo de la comisión por ahora. No obstante, los últimos cuatro años han demostrado que nuestras normas e instituciones son mucho más débiles de lo que muchos creían. Incluso con una resistencia firme desde el interior de las instituciones, los desafíos legales han podido ralentizar, mas no evitar, la crueldad del gobierno actual. Durante un segundo periodo presidencial de Trump, esas recomendaciones podrían volverse un modelo práctico para el tipo de sistema policial distópico que muchos —especialmente quienes nunca han experimentado la violencia del Estado— creyeron que jamás veríamos en Estados Unidos. En noviembre y también después, todos los que se preocupan por la seguridad pública deben estar listos para defenderla. This article originally appeared in The New York Times. © 2020 The New York Times Company

  • The New York Times

    Una galleta con chispas de chocolate 'perfecta' y la chef que la creó

    Decir que tu galleta con chispas de chocolate es “perfecta” es un acto audaz, pero la repostera británica Ravneet Gill no vaciló en hacerlo. Hasta ahora, nadie ha impugnado su afirmación.

  • The New York Times

    'No querían encontrar nada': diplomáticos afectados por ataques misteriosos luchan contra el gobierno de Trump

    WASHINGTON — El extraño sonido comenzó de noche: era una especie de crac, como una canica que golpeaba el piso del apartamento de arriba. Mark Lenzi y su esposa tenían mareos, problemas para dormir y dolores de cabeza, y sus hijos se despertaban con la nariz ensangrentada, unos síntomas que pensaban que se debían al esmog de Cantón, China, donde Lenzi trabajaba para el Departamento de Estado. Pero la contaminación del aire no pudo explicar la repentina pérdida de memoria que sufría y que se manifestaba en el olvido de los nombres de sus herramientas de trabajo. Lo que comenzó como unos sonidos y síntomas extraños sufridos por más de una docena de funcionarios estadounidenses y sus familiares residentes en China, en 2018, se ha convertido en un misterio diplomático que se extiende por varios países e involucra especulaciones sobre armas secretas de alta tecnología y ataques extranjeros. Una de las preguntas más importantes se centra en si los funcionarios del gobierno de Trump creen que Lenzi y otros diplomáticos en China experimentaron la misma aflicción misteriosa que sufrieron docenas de diplomáticos y espías en la embajada de Estados Unidos en Cuba, entre 2016 y 2017, y que llegó a conocerse como el síndrome de La Habana. Los empleados estadounidenses destacados en ambos países reportaron haber escuchado sonidos extraños, seguidos de dolores de cabeza, mareos, visión borrosa y pérdida de memoria. Pero el tratamiento que el gobierno le dio a esos episodios ha sido radicalmente diferente. El Departamento de Estado, que supervisó los casos, hizo evaluaciones inconsistentes de pacientes y eventos, ignoró los diagnósticos médicos externos y retuvo información básica del Congreso, según reveló una investigación de The New York Times. En Cuba, el gobierno de Trump retiró a la mayoría de los miembros del personal de la embajada y emitió una alerta de viaje, diciendo que los diplomáticos estadounidenses habían experimentado “ataques selectivos”. El presidente Trump expulsó a 15 diplomáticos cubanos de Washington e inició una investigación independiente, aunque Cuba negó cualquier participación. El gobierno adoptó un enfoque más suave con China. En mayo de 2018, el secretario de Estado, Mike Pompeo, dijo a los legisladores que los detalles médicos de un funcionario estadounidense que se había enfermado en China eran “muy similares y totalmente consistentes” con el síndrome de Cuba. La administración evacuó a más de una docena de empleados federales y algunos de sus familiares. El Departamento de Estado pronto se retractó y calificó lo sucedido en China como “incidentes de salud”. Si bien los funcionarios en Cuba obtuvieron licencias administrativas para rehabilitación, los de China inicialmente tuvieron que usar permisos de enfermedad y licencias sin goce de sueldo, según dicen algunos funcionarios y sus abogados. Y el Departamento de Estado no abrió una investigación sobre lo sucedido en China. El gobierno ha dicho poco sobre los eventos en China y minimizó la idea de que una potencia hostil podría ser responsable. Pero algunos oficiales sénior de la CIA que visitaron las instalaciones de la agencia en el extranjero han reportado episodios similares, según aseguran tres funcionarios actuales, así como exagentes y otras personas familiarizadas con los hechos. Eso incluye Moscú, donde Marc Polymeropoulos, un oficial de la CIA que ayudó a ejecutar operaciones clandestinas en Rusia y Europa, experimentó lo que él cree que fue un ataque en diciembre de 2017. Polymeropoulos, quien tenía 48 años en ese momento, sufrió un vértigo severo en su habitación de hotel en Moscú y luego presentó migraña y dolores de cabeza debilitantes que lo obligaron a retirarse. Los episodios que involucran a los agentes de la CIA —y que no han sido divulgados de manera pública— aumentan las sospechas de que Rusia ejecutó los ataques en todo el mundo. Algunos analistas rusos de alto nivel en la CIA, funcionarios y científicos del Departamento de Estado, así como varias de las víctimas, ven al gobierno ruso como el responsable más probable debido a su historial con el uso de armas que causan lesiones cerebrales y su interés en afectar las relaciones entre Washington, Pekín y La Habana. El director de la CIA aún no está convencido, y los líderes del Departamento de Estado dicen que no han determinado una causa o actor responsable. Los críticos dicen que las diferencias en el trato hacia los funcionarios se deben a consideraciones diplomáticas y políticas, incluido el deseo del presidente de fortalecer las relaciones con Rusia y lograr un acuerdo comercial con China. Los diplomáticos en China comenzaron a reportar síntomas extraños en la primavera de 2018, cuando los funcionarios estadounidenses designados allí intentaban convencer a sus homólogos chinos de que aceptaran un acuerdo comercial que Trump había prometido cumplir. El mandatario también buscaba ayuda en Pekín para cerrar las conversaciones sobre temas nucleares con Corea del Norte y elogiaba de manera constante a Xi Jinping, el líder autoritario de China. Según media docena de funcionarios estadounidenses, los jefes del Departamento de Estado se dieron cuenta de que seguir un curso de acción similar al que habían implementado en Cuba, incluida la evacuación de misiones en China, podría paralizar las relaciones diplomáticas y económicas. Con Cuba, Trump buscó revertir la distensión del expresidente Barack Obama. Jeffrey DeLaurentis, jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en La Habana durante esos eventos, dijo que la decisión del gobierno Trump de retirar a los miembros del personal “encajaba fortuitamente con su objetivo sobre Cuba”. Los que huyeron de China han luchado por más de dos años para obtener los mismos beneficios que se les da a las víctimas en Cuba y a otras personas que fueron atacadas por potencias extranjeras. Las querellas han complicado su recuperación y provocaron represalias del gobierno que podrían afectar sus carreras de manera permanente, según entrevistas con más de 30 funcionarios gubernamentales, abogados y médicos. Los legisladores estadounidenses han criticado lo que califican como la confidencialidad e inacción del Departamento de Estado y presionan a la agencia para que publique un estudio que recibió en agosto de las Academias Nacionales de Ciencias, que examinó las posibles causas de los incidentes. “Estas lesiones, y el tratamiento posterior por parte del gobierno de Estados Unidos, han sido una pesadilla viviente para estos dedicados servidores públicos y sus familias”, dijo la senadora Jeanne Shaheen, demócrata por New Hampshire. “Resulta obvio que un adversario de Estados Unidos tendría mucho que ganar con el desorden, la angustia y la división que sucedieron después de esto”. David A. Relman, profesor de la Universidad de Stanford y presidente del comité de las Academias Nacionales de Ciencias que examinó los casos, dijo que era “desalentador e inmensamente frustrante” que el Departamento de Estado se hubiera negado a compartir el informe con el público o el Congreso “por razones que se nos escapan”. En un comunicado, el departamento dijo que “la seguridad del personal, sus familias y los ciudadanos estadounidenses es nuestra principal prioridad. El gobierno de Estados Unidos aún no ha determinado una causa o un actor”. Lenzi dijo que demandó al departamento por discriminación por discapacidad, y la Oficina del Asesor Legal Especial de Estados Unidos está realizando dos investigaciones sobre la conducta del Departamento de Estado. La Oficina del Asesor Legal Especial se negó a comentar. Pero en una carta del 23 de abril que fue examinada por el Times, los funcionarios del asesor especial dijeron que los investigadores habían “encontrado una probabilidad sustancial de irregularidades” cometidas por el Departamento de Estado, aunque la investigación continúa. “Este es un encubrimiento deliberado de alto nivel”, dijo Lenzi. “Nos ignoran para que nos cansemos”. La situación se ha complicado porque los funcionarios y científicos estadounidenses todavía debaten si los síntomas fueron el resultado de un ataque. Muchos diplomáticos, agentes de la CIA y científicos sospechan que un arma que produce radiación de microondas afectó el cerebro de las víctimas. Pero algunos científicos y funcionarios gubernamentales argumentan que fue una enfermedad psicológica que se extendió en el ambiente estresante de las misiones extranjeras. Algunos señalan la posibilidad de que se hayan usado agentes químicos como los pesticidas. El gobierno de Trump no ha aclarado su punto de vista ni ha dicho exactamente cuántas personas se vieron afectadas. Al menos 44 personas en Cuba y 15 en China fueron evaluadas o tratadas en el Centro de Reparación y Lesiones Cerebrales de la Universidad de Pensilvania. Otros recibieron atención médica en otros sitios. Al menos 14 ciudadanos canadienses en La Habana dicen haber sufrido síntomas similares. Los médicos de la Universidad de Pensilvania se negaron a discutir los detalles, pero descartaron la idea de una enfermedad psicológica, diciendo que los pacientes habían sufrido una lesión cerebral provocada por una fuente externa. Algunos altos funcionarios del Departamento de Estado y exoficiales de inteligencia dijeron que creían que Rusia había desempeñado un papel. Los agentes de inteligencia de ese país han sembrado la violencia en todo el mundo, envenenando a sus enemigos en el Reino Unido y alimentando los asaltos a los soldados estadounidenses en Afganistán. Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética bombardeó la embajada de Estados Unidos en Moscú con microondas. En un documento de 2014, la Agencia de Seguridad Nacional dijo que tenía reportes de inteligencia sobre un país hostil que usaba un arma de microondas de alta potencia para “irradiar las viviendas de un objetivo con microondas”, causando daños al sistema nervioso. El nombre del país permaneció como información clasificada, pero personas familiarizadas con el documento dijeron que se refería a Rusia. Varios de los casos de la CIA son de oficiales superiores que resultaron afectados cuando viajaban al extranjero para discutir planes con el fin de contrarrestar las operaciones encubiertas rusas con agencias de inteligencia asociadas, según dos personas familiarizadas con esa situación. Algunos analistas de la CIA creen que Moscú estaba tratando de obstaculizar esa estrategia. Polymeropoulos se negó a hablar sobre sus experiencias en Moscú, pero criticó cómo el gobierno de Estados Unidos manejó la situación de su personal lesionado. Está presionando a la agencia para que le permita ir al Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, el hospital que ha atendido a algunos de los afectados en Cuba. Algunos altos funcionarios estadounidenses insisten en examinar más pruebas antes de acusar a Rusia. Gina Haspel, directora de la CIA, ha reconocido que Moscú tenía la intención de dañar al personal operativo, pero no está convencida de que sean los responsables o que ocurrieron ataques, dijeron dos funcionarios estadounidenses. Nicole de Haay, portavoz de la agencia, dijo que “la primera prioridad de la CIA ha sido y sigue siendo el bienestar de todos nuestros oficiales”. Maria Zakharova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, ha calificado cualquier insinuación de la participación de Moscú como “absolutamente absurda y extraña”. Un portavoz de la embajada rusa en Washington dijo que los supuestos ataques probablemente fueron un caso de “histeria masiva”. Lenzi, quien tiene una amplia experiencia trabajando en la antigua Unión Soviética, dijo que en el material clasificado se decía el país que había llevado a cabo los ataques, pero el Departamento de Estado le negó el acceso a los documentos. Los altos funcionarios “saben exactamente qué país” fue el responsable, dijo Lenzi, y agregó que no era Cuba o China, sino otro país “al que el secretario de Estado y el presidente no quieren confrontar”. La primera persona que se enfermó en China, una funcionaria del Departamento de Comercio llamada Catherine Werner, quien vivía al lado de Lenzi, experimentó vómitos, náuseas, dolores de cabeza y mareos durante meses antes de que la trasladaran en avión a Estados Unidos, en abril de 2018. Según una denuncia presentada por Lenzi, el Departamento de Estado solo tomó medidas después de que la madre de Werner, una veterana de la Fuerza Aérea, usó un dispositivo para registrar altos niveles de radiación de microondas en el apartamento de su hija. La madre también se enfermó. Ese mes de mayo, oficiales estadounidenses celebraron una reunión para asegurarles a los funcionarios en Cantón que la enfermedad de Werner parecía ser un caso aislado. Pero Lenzi, un oficial de seguridad diplomática, escribió en un memorando a la Casa Blanca que su supervisor insistió en usar un equipo inferior para medir microondas en el apartamento de Werner, calificándolo como un “ejercicio para cumplir”. “No encontraron nada, porque no querían encontrar nada”, dijo Lenzi. Envió un correo electrónico advirtiendo a los diplomáticos estadounidenses en China que podrían estar en peligro. Sus superiores enviaron un psiquiatra para evaluarlo y le entregaron una “carta de amonestación” oficial, dijo Lenzi. Meses después de que comenzara a reportar los síntomas de lesión cerebral, él y su familia fueron evacuados con fines médicos a la Universidad de Pennsylvania. Otros funcionarios en China experimentaron síntomas similares. Robyn Garfield, un empleado del Departamento de Comercio, fue evacuado de Shanghái con su esposa y dos hijos en junio de 2018. Los médicos de la Universidad de Pensilvania le dijeron a Garfield que sus lesiones eran similares a las de los estadounidenses en Cuba, pero la oficina médica del Departamento de Estado dijo que se debían a una lesión de béisbol que había sufrido hace 17 años, escribió en un grupo de Facebook para diplomáticos estadounidenses, en marzo de 2019. El Departamento de Estado calificó a un solo oficial de China por tener la “constelación completa” de síntomas consistentes con los casos de Cuba: Werner, la primera evacuada. En una carta interna, el departamento dijo que otras 15 personas en Cantón, Shanghái y Pekín tenían algunos síntomas y hallazgos clínicos “similares a los” de Cuba, pero no había determinado que padecieran el “síndrome de La Habana”. Ana Swanson trabaja en la oficina de Washington y cubre los temas de comercio y economía internacional para The New York Times. Antes trabajó en The Washington Post, donde escribió sobre comercio, la Reserva Federal y la economía. @AnaSwanson Edward Wong es un corresponsal diplomático e internacional que ha informado para The New York Times durante más de veinte años, trece de ellos en Irak y China. Recibió un Premio Livingston por su cobertura de la guerra de Irak y formó parte de un equipo finalista al Premio Pulitzer. Ha sido becario Nieman en Harvard y profesor de periodismo Ferris en Princeton. @ewong Julian E. Barnes es un reportero de seguridad nacional con sede en Washington, que cubre las agencias de inteligencia. Antes de unirse al Times en 2018, escribió sobre asuntos de seguridad para The Wall Street Journal. @julianbarnes • Facebook This article originally appeared in The New York Times. © 2020 The New York Times Company

  • The New York Times

    El pollo a la sartén más versátil

    La semana pasada The New York Times anuncio que no volveremos a nuestras oficinas de Times Square sino hasta el 6 de julio de 2021. Me alegra que nuestra empresa ponga nuestra seguridad primero, pero tambien me entristece porque no podre ver a mis queridos colegas de NYT Cooking en persona durante todos esos meses (de verdad son las personas mas divertidas, las mejores). Pero, ¿saben que mas significa? Tres estaciones mas en las que habra que preparar tres comidas diarias para mi familia (aqui debe sonar la Quinta Sinfonia de Beethoven). Nuestro futuro nos depara mucha pasta con salsa de frasco y comidas en charola y no me averguenza. Sin embargo, hare mi mayor esfuerzo para cocinar algo distinto todas las semanas, como alguna de las nuevas recetas que aparecen a continuacion, para mantener el interes.Estos son los platillos de la semana:1\. Pollo a la sarten con cuscus, limon y queso halloumiEsta cena que se puede preparar en un solo sarten es, como bien dijo un lector, "deliciosa tal como dice la receta, pero con un monton de posibles variaciones", que es justo lo que busco en una receta para comer entre semana porque solo Dios sabe lo que tengo en el refri. Pueden usar queso feta en lugar del halloumi y pescado o tofu en lugar de pollo. No dejen de exprimirle un poco mas de limon al final. De verdad realza todo.Rinde para 4 porcionesTiempo total de preparacion: 40 minutosIngredientes:2 limones100 gramos de queso halloumi, desmoronado1/4 de taza de nueces de Castilla (unos 28 gramos), tostadas y picadas6 chalotes, pelados, 1 cortado en julianas, y las 5 restantes cortados a lo largo1/4 de cucharadita de hojuelas de chile rojo4 cucharadas de aceite de olivaDe 900 gramos a 1,3 kilogramos de piernas o muslos de pollo con hueso y piel (unas 4 piernas o 6 muslos)Sal kosher1 1/2 tazas de cuscus perla (200 gramos)1 1/2 tazas de caldo de pollo4 ramitas de oregano1/2 taza de hojas y tallos de perejil frescoPreparacion:1\. Ralla un limon en un tazon pequeño. Corta la parte superior e inferior del limon sin cascara para que quede plano. Colocalo en posicion vertical sobre una tabla y, con un cuchillo afilado, retira la piel blanca por secciones. Desecha la piel blanca y corta la pulpa en trozos grandes y retira las semillas que encuentres. Vierte el limon picado (unas 2 cucharadas) y el jugo al tazon; agrega el halloumi, las nueces picadas, el chalote rebanado, las hojuelas de chile rojo y las 2 cucharadas de aceite. Deja marinar mientras cocinas el pollo.2\. Seca los trozos de pollo y sazona generosamente con sal. Calienta las 2 cucharadas restantes de aceite de oliva en una sarten grande a fuego medio alto. Coloca los trozos de pollo con la piel hacia abajo y cocinalos hasta que se doren, unos 8 minutos. Dale vuelta al pollo para sellarlo y deja que se cocine un par de minutos mas. Coloca el pollo en un platon y reservalo.3\. Añade los chalotes en cuartos a la sarten y revuelve para que se cubran de los jugos de la sarten. Baja el fuego a medio y sofrie los chalotes hasta que se doren y esten tiernos, unos 4 minutos. Añade el cuscus y revuelve para que se cubra con la grasa de pollo con sabor a chalotes. Vierte el caldo, sazona con sal y deja que hierva a fuego lento.4\. Vuelve a colocar el pollo en la sarten, con la piel hacia arriba, junto con cualquier liquido que haya soltado en el plato. Agrega las ramitas de oregano, cubrelo con la tapa o cierralo con papel aluminio y cocina unos 15 o 20 minutos hasta que se reduzca el liquido, el cuscus este tierno y el pollo este bien cocido. Retira del fuego, deja reposar el cuscus para que esponje y cubre con la mezcla de halloumi y nueces.5\. Corta el limon restante por la mitad, retira las semillas y exprimelo por toda la sarten. Decora con un puñado de perejil fresco y sirve.-- YEWANDE KOMOLAFE ________________________________________ 2\. Chili con frijoles negros y camote en olla de coccion lentaEsta receta preparada en una olla de coccion lenta es de esas que uno sueña con preparar: basta poner todo en la olla de coccion lenta y regresar con hambre ocho horas despues. Eso es todo. Creo que lo preparare para mis hijos como refrigerio para la escuela en casa y añadire tazones con aguacate picado, cebolla morada en escabeche y totopos en pedacitos para espolvorear encima. Si no tienes una olla de coccion lenta, tambien puedes cocinar este chili dulce y picante en la estufa.Rinde para 6 porcionesTiempo total de preparacion: 8 1/4 horasIngredientes:680 gramos de camote (de 4 a 5 camotes pequeños a medianos o 2 grandes), cortados en cubos de poco mas de 1 centimetro2 latas (425 gramos) de frijoles negros, escurridos1 lata (800 gramos) de tomates rebanados o machacados, de preferencia asados3/4 de taza de jugo de naranja1/4 de taza de aceite de coco o vegetalDe 1 a 4 chiles chipotle de una lata de chipotles en adobo, finamente picados, mas 3 cucharadas de adobo2 cucharadas copeteadas de azucar mascabadoJugo de 1 limon (alrededor de 1 1/2 cucharadas)6 dientes de ajo, aplastados y picados gruesamente2 cucharaditas de comino molido2 cucharaditas de ajo en polvo2 cucharaditas de cebolla en polvoSal kosher y pimienta negra1 bolsa (280 gramos) de granos de elote congeladoAguacate rebanado y cebolla morada, para decorarPreparacion:1\. En una olla de coccion lenta de 6 a 8 cuartos de galon, mezcla el camote, los frijoles negros, los tomates, el jugo de naranja, el aceite, los chipotles y el adobo, el azucar mascabado, el jugo de limon, los dientes de ajo y las especias secas. Añade 2 cucharaditas de sal, una cantidad generosa de pimienta y una taza de agua. Cocina en temperatura baja hasta que los camotes esten suaves, unas 8 horas. El chili se mantiene bien en la temperatura caliente.2\. Justo antes de servir, agrega el elote y deja que se caliente, unos 5 minutos. Prueba y rectifica la sazon con sal y pimienta de ser necesario. Cubre con aguacate y cebolla morada.-- SARAH DIGREGORIO ________________________________________3\. Pasta con salchicha picante, rapini y garbanzosEl rapini o se ama o se odia. A mi me encanta, pero si eres de los que no les gusta, puedes usar brocoli picado (o cualquier otro vegetal verde con muchos nutrientes) para este delicioso platillo de pasta. Llevagarbanzos, pero a mi me gustan las alubias porque son cremosas. Sin importar los ingredientes que elijas, no escatimes la mantequilla antes de servir. Ese paso sencillo hace que esta receta, y casi cualquier pasta, adquieran otro nivel.Rinde de 4 a 6 porcionesTiempo total de preparacion: 30 minutosIngredientes:Sal kosher y pimienta negra680 gramos de rapini, brocoli picado, sin tallos, o alguna otra hortaliza verde como la col rizada o la lechuga escarola450 gramos de pasta con alguna forma, como campanelle o orecchiette2 cucharadas de aceite de oliva450 gramos de salchicha italiana picante, sin revestimiento, o salchicha italiana dulce, de cerdo o pavo molido3 dientes de ajo, picados (alrededor de 1 cucharada)1/2 taza de vino blanco seco o caldo de pollo1 lata (425 gramos) de garbanzos u otras leguminosas blancas, enjuagadas y escurridas2 cucharaditas de mantequilla sin sal1/2 taza de queso parmesano o pecorino rallado y un poco mas para servir1 limon, del cual se necesita la ralladura y el jugoPreparacion:1\. Pon a hervir una olla grande de agua con sal. Pica el rapini, ponlo en la olla y deja cocinar durante 3 minutos. Usa un colador o una cuchara con ranuras para retirar el rapini del fuego y dejalo escurrir en un colador.2\. Deja que el agua suelte el hervor de nuevo. Cocina la pasta segun las instrucciones del paquete hasta que este al dente, escurre la pasta y reserva 1 taza del agua en la que se cocio.3\. Mientras tanto, en una olla holandesa grande o en una sarten honda de 30 centimetros, calienta el aceite de oliva a fuego medio alto. Añade la salchicha y cocinala de 3 a 5 minutos, desbaratandola con una cuchara de madera, hasta que se dore (no te preocupes si la salchicha no se cuece en su totalidad). Agrega el ajo y sofrie durante 30 segundos.4\. Vierte el vino y cocina aproximadamente 1 minuto, raspando cualquier trozo del fondo de la sarten, hasta que el vino se reduzca a la mitad.5\. Añade el rapini, los garbanzos, 1 cucharadita de sal y 1/2 cucharadita de pimienta a la sarten y cocina a fuego medio, revolviendo con frecuencia, hasta que la salchicha este bien cocida y el rapini este muy tierno, unos 3 minutos.6\. Agrega la pasta y 1/2 taza del agua que reservaste, mezcla bien y cocina entre 1 y 2 minutos a fuego lento hasta que la salsa se incorpore. Agrega mas agua de la pasta, por cucharadas, de ser necesario para que no se reseque.7\. Retira la olla del fuego, agrega la mantequilla, el parmesano, la ralladura y el jugo de limon y revuelve hasta que la mantequilla se derrita. Divide la pasta en tazones poco profundos y cubrela con mas queso.-- LIDEY HEUCK ________________________________________4\. Sopa cremosa de alubias con aceite de paprika picante¿No crees que esta sopa que se prepara en 30 minutos es una belleza? Necesitaras muy pocos ingredientes (alubias de lata, apio, chalotes, ajo, algunas hierbas y caldo) que se licuan y luego rocian ingeniosamente con un aceite de paprika picante hecho en casa (si tienes prisa, puedes usar aceite de chile chino comprado en la tienda o aceite de oliva). Sirve esta sopa con una ensalada verde fresca, con rebanadas de un buen pan y mantequilla.Rinde de 4 a 6 porciones (8 tazas)Tiempo de preparacion: 30 minutosIngredientes:Para la sopa:1/4 de taza de aceite de oliva extra virgen3 chalotes grandes, picados (alrededor de 2/3 de taza)4 tallos grandes de apio, pelados y picados finamente5 dientes de ajo, picados3 cucharaditas de sazonador italiano deshidratado o hierbas provenzales1 1/2 cucharaditas de semillas de hinojo (opcional)3/4 de cucharadita de romero fresco finamente picado (opcional)Sal kosher y pimienta negra6 tazas de caldo de pollo o vegetales3 latas (400 gramos) de alubias (o garbanzos), enjuagadas2 tazas de una mezcla de leche entera y crema ligera o leche de almendrasPara el aceite de paprika:1/3 de taza de aceite de oliva extra virgen1 1/2 cucharaditas de paprika ahumada (picante o dulce)1/2 cucharadita de hojuelas de chile rojoPreparacion:1\. Prepara la sopa: en una olla grande, calienta 1/4 de taza de aceite a fuego medio. Agrega los chalotes, el apio, el ajo, el sazonador italiano, las semillas de hinojo (en caso de usarlas) y el romero (en caso de usarlo); sazona con sal y pimienta. Revuelve de vez en cuando, hasta que los ingredientes esten tiernos, unos 10 minutos, baja la llama a fuego medio bajo de ser necesario para evitar que las verduras se doren.2\. Agrega el caldo y las alubias que enjuagaste y deja hervir a fuego alto. Una vez que la mezcla hierva, cocina a fuego medio alto unos 15 minutos hasta que los sabores se integren y el caldo espese.3\. Mientras la sopa hierve, prepara el aceite de paprika: calienta 1/3 de taza de aceite en una sarten pequeña a fuego lento en el quemador mas pequeño. Añade la paprika y las hojuelas de chile rojo y cocina de 1 a 2 minutos, revolviendo con frecuencia, hasta que se tueste y suelte su aroma. Cuela, desecha las hojuelas y reserva.4\. Licua por tandas, de ser necesario, para obtener un pure sedoso, para ello agrega la mezcla de leche y crema ligera o la leche de almendras para obtener la consistencia deseada. Sazona al gusto con sal y pimienta.5\. Sirve en tazones y rocia con el aceite de paprika colado para servir.-- ALEXA WEIBEL(C) 2020 The New York Times Company

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    Es el mundo de Google; nosotros solo vivimos en él

    Hace alrededor de veinte años, teclee Google.com en mi navegador web por primera vez. Cargo una barra de busqueda y botones. Escribi "Muestra del examen de manejo DMV [Departamento de Vehiculos Motorizados]", movi las barras de desplazamiento para ver los resultados y di clic en un sitio.Caramba, pense. El diseño minimalista de Google era una alternativa refrescante en comparacion con otros motores de busqueda de ese entonces --¿recuerdas AltaVista, Yahoo! y Lycos?-- que nos recibian con una maraña de anuncios y vinculos a articulos de noticias. Mejor aun era que Google parecia mostrar resultados mas actualizados y relevantes.Ademas, la experiencia completa solo tomo unos cuantos segundos. Cuando encontre el vinculo que necesitaba, ya habia terminado con Google.Dos decadas despues, mi experiencia con Google es bastante diferente. Cuando hago una busqueda en Google en 2020, paso mucho mas tiempo en el universo de esta compañia de internet. Si busco chispas de chocolate, por ejemplo, veo anuncios de Google de chispas de chocolate que aparecen de pronto en la parte superior de mi pantalla, seguidos de recetas que Google ha recolectado de toda la web, seguidas de ubicaciones de Google Maps y reseñas en Google Reviews de pastelerias cercanas, seguidas de videos de YouTube sobre como hornear galletas con chispas de chocolate (YouTube, por supuesto, es propiedad de Google).No es solo cuestion de que pase mas tiempo en una busqueda de Google. La compañia de Silicon Valley ha aprovechado la accion de buscar algo en linea para crear un imperio tecnologico tan vasto que se ha infiltrado en mi hogar, mi trabajo, mis dispositivos y mucho mas. Se ha convertido en la marca tecnologica que domina mi vida, y probablemente tambien la tuya.En mi iPhone de Apple, uso aplicaciones de Google para los albumes de fotografias y los mapas, junto con las herramientas de calendario, correo electronico y documentos. En mi computadora y tableta, los varios navegadores web que uso tienen a Google como la barra de busqueda predeterminada. Para el trabajo, uso Google Finanzas (para averiguar los precios de las acciones de la bolsa), Google Drive (para almacenar archivos), Google Meet (para teleconferencias) y Google Hangouts (para comunicarme).En mi hogar, Google tambien esta por todos lados. Nest, la camara de seguridad que tengo en casa, es fabricada por Google. Un servicio de voz de Google hace sonar el timbre de mi puerta. Para aprender a reparar una canaleta, hace poco vi algunos videos de mejoras en el hogar en YouTube. En los mapas en linea, Google tiene fotografias de mi casa tomadas desde el espacio exterior y desde autos con camaras sobre el techo.Segun mi calculo no oficial, paso al menos siete horas al dia en productos relacionados con Google.La prevalencia de Google ha llevado a la compañia a un punto critico. El martes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos la demando por practicas anticompetitivas, lo que se convirtio en la accion mas significativa tomada por parte del gobierno estadounidense contra los monopolios de una empresa tecnologica en decadas. El caso del gobierno se enfoca en el motor de busquedas de Google y en como parece haber creado un monopolio a traves de contratos de negocios exclusivos y acuerdos que dejan fuera a la competencia.Google dijo en un tuit que la demanda tenia "fallas profundas". La compañia agrego: "La gente usa Google porque elige hacerlo, no porque este obligada o porque no pueda encontrar alternativas".Lo que yo he experimentado era el plan de Google desde el principio, segun Gabriel Weinberg, el director ejecutivo de DuckDuckGo, que ofrece un motor de busqueda enfocado en la privacidad."No creo que sea una casualidad", dijo. "Han estado usando sus diferentes productos para mantener el dominio en su mercado base, que es la busqueda".Eso ha creado un costo en la privacidad para muchos de nosotros, dijo Weinberg. Google, dijo, recolecta grandes cantidades de informacion sobre nosotros a traves de sus productos, lo que les permite reunir perfiles detallados sobre nuestro comportamiento e intereses.Asi que en 2012, Weinberg rompio con Google y purgo sus cuentas."Llegue a entender las implicaciones en la privacidad de la creacion de perfiles masivos de personas, y el enorme daño", dijo.No obstante, Jeff Jarvis, un profesor en la Escuela de Periodismo Craig Newmark y el autor de "What Would Google Do?", un libro sobre el ascenso del gigante de las busquedas, dijo que todavia hay mucho espacio fuera del mundo de Google. Por ejemplo, no usamos Google para redes sociales, utilizamos Facebook y TikTok. La inteligencia artificial, incluso la que Google esta desarrollando, todavia es muy poco inteligente, agrego."El internet es todavia muy muy joven", afirmo Jarvis.Para probar ese argumento, decidi catalogar la presencia de Google en nuestras vidas. A continuacion, algunos de los resultados.Anuncios por doquierCuando navegamos la web, probablemente estamos interactuando con Google sin siquiera darnos cuenta. Eso se debe a que la mayoria de los sitios web que visitamos contienen tecnologias de anuncios de Google, que rastrean nuestra navegacion. Cuando cargamos un articulo web que contiene un anuncio colocado por Google, la compañia mantiene un registro del sitio web que cargo el anuncio, incluso si no dimos clic en el.¿Y adivina que? La mayoria de los anuncios que vemos son operados por Google. El año pasado, dicha compañia y Facebook representaron el 59 por ciento de la inversion en anuncios digitales, segun la firma de investigacion eMarketer. Google domina el 63 por ciento de esa rebanada del pastel.Las tecnologias de anuncios de Google tambien incluyen codigos analiticos invisibles, que corren en un segundo plano de muchos sitios web. Alrededor del 74 por ciento de los sitios que visitamos usan analiticas de Google, segun un estudio de DuckDuckGo. Asi que son incluso mas datos que le estamos entregando a Google sobre nosotros, a menudo sin saberlo.Celulares y computadorasComencemos con Android, el sistema operativo movil mas popular en el mundo. Las personas con dispositivos Android inevitablemente descargan aplicaciones de la Play Store de Google.Android incluye las aplicaciones principales de Google para mapas y correo electronico, y el motor de busqueda de Google es utilizado de manera prominente para buscar articulos y adentrarse en la configuracion del dispositivo. El asistente virtual operado por voz de Google tambien es parte de los dispositivos Android.Incluso si eres propietario de un iPhone de Apple, como yo, Google esta presente en gran medida.Google ha sido la barra de busqueda predeterminada en el navegador Safari del iPhone desde 2007. Gmail es el servicio de correo electronico mas popular en el mundo, con mas de 1500 millones de usuarios, asi que es muy probable que lo uses en tu iPhone. Y te deseo buena suerte si quieres encontrar otro servicio que no sea YouTube para ver videos musicales y de cocina en tu celular.De hecho, Google es propietaria de diez de las cien aplicaciones mas descargadas en las tiendas de aplicaciones de Google y Apple, segun App Annie, una firma de analitica movil.Ademas de los telefonos inteligentes, Google es la fuerza dominante en nuestras computadoras personales. Segun algunos calculos, mas del 65 por ciento de nosotros usamos el navegador Chrome de Google. En educacion, nuestras escuelas han elegido las Chromebook, computadoras personales de bajo costo que funcionan con el sistema operativo de Google, como la herramienta tecnologica mas usada por estudiantes.Video en lineaEsto sera breve: YouTube es por mucho la plataforma de alojamiento de videos mas grande. Punto. Alrededor de 215 millones de estadounidenses miran YouTube y pasan, en promedio, 27 minutos al dia en el sitio. Un aumento en comparacion con los 22 minutos de hace algunos años, segun eMarketer.Otra manera en la que podrias ver videos de Google es a traves de YouTube TV, un servicio de emision en continuo que ofrece un paquete modesto de canales de television. Lanzado en 2017, YouTube TV tuvo mas de 2 millones de usuarios el año pasado, segun Google. Eso no esta lejos de los numeros de Sling TV, un servicio similar en paquete que lanzo Dish en 2015, que tuvo alrededor de 2,6 millones de suscriptores el año pasado.El hogar y mas allaSi recientemente compraste un aparato que se conecta a internet para tu hogar, es probable que Google este detras de el. Despues de todo, la compañia ofrece Google Home, uno de los altavoces inteligentes mas populares e impulsado por el asistente virtual de Google, y es propietaria de Nest, la marca de dispositivos inteligentes para el hogar que fabrica camaras de seguridad, alarmas contra incendios y termostatos con conexion a internet.A menudo interactuamos con Google incluso cuando usamos una aplicacion con la que no tiene una conexion directa. Eso es porque Google les brinda a otras marcas la infraestructura en la nube o la tecnologia de servidores que nos permite transmitir videos en vivo y descargar archivos. Si estas usando TikTok en Estados Unidos, ¿que crees? Estas en la nube de Google. (TikTok podria pronto cambiar de proveedor de servicios en la nube mediante un acuerdo con Oracle).Incluso Weinberg, quien abandono Google, comento que no ha sido capaz de evitar sus servicios por completo. Dijo que aun veia uno que otro video alojado en Google cuando no habia otra alternativa."Si alguien me envia un video que necesito ver y solo esta disponible en YouTube, entonces, es solo la realidad", dijo.This article originally appeared in The New York Times.(C) 2020 The New York Times Company

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    'Tengo un poco de miedo': el desastroso historial de los recuentos electorales en Florida despierta dudas entre los votantes

    Los supervisores electorales aseguran que han aprendido las difíciles lecciones del recuento presidencial de 2000 y otros desastres. Pero los retos son evidentes. MIAMI — Otros estados tienen problemas electorales. Florida no. Florida tiene debacles. 2018: tres recuentos estatales. 2016: el hackeo ruso. 2012: filas de votación que se prolongaron siete horas. 2006: máquinas de voto electrónico dañadas. Y, por supuesto, la mayor de todas las decepciones electorales: Bush versus Gore en el año 2000. Más de dos décadas de escándalos y fiascos han convertido a Florida en el epicentro de los chistes electorales de Estados Unidos, el estado que mantuvo al mundo al borde del asiento mientras los votos de las presidenciales se volvían a contar manualmente. La sombra de los espíritus de las elecciones pasadas en Florida parecen acechar en cada rincón. “Siento que ya he visto esta película”, dijo este mes el juez Mark E. Walker de la Corte Federal del Distrito en Tallahassee en el veredicto de una demanda presentada luego de que el sitio web de registro de votantes del estado colapsó debido a miles de solicitudes de último momento. Ahora el estado, como el resto del país, enfrenta la que tal vez sea su prueba más abrumadora: una elección que sucede en medio de la pandemia además de las acusaciones de fraude no sustentadas que el presidente ha propagado, así como las predicciones razonables de que la batalla legal por los resultados se extenderá mucho más allá de la noche de las elecciones. ¿Florida está lista? Los funcionarios electorales dicen que sí. Con el caos de los años anteriores se han aprendido lecciones que prepararon al estado para procesar una multitud de boletas postales y balancear la logística del coronavirus, como la provisión de urnas seguras y desinfectante de manos para los comicios. Pero esto es Florida, el mayor estado en disputa en la contienda presidencial y un espejo de la polarización estadounidense, donde ganar una elección por encima de un punto porcentual es considerado como una victoria arrasadora. Y aquí, para copiar a Faulkner, el pasado nunca es pasado. La preocupación más urgente es el aumento en las boletas electorales que se espera que lleguen por correo como resultado de la pandemia y un aumento correspondiente de los sobres sin firmas o firmas que no coinciden con las que están en el archivo, las cuales podrían resultar en votos rechazados. Florida permite que los votantes “subsanen” las boletas defectuosas, pero eso requiere tiempo para que los supervisores puedan notificar el problema. Esa vulnerabilidad es obvia. Pero otras no lo son tanto. Un ataque de piratas informáticos rusos en al menos dos condados de Florida en 2016 nunca ha sido explicado por completo, lo que genera dudas sobre la posibilidad de que el estado pueda volver a sufrir ataques a pesar de que, según los funcionarios, se han implementado una gran cantidad de actualizaciones para proteger el sistema. Los grupos de derechos civiles se quejan de que el liderazgo estatal republicano está creando obstáculos de último minuto para algunos votantes, incluidos aquellos que tienen la intención de usar buzones convenientes y las personas que recibieron condenas por algún delito y que recientemente recuperaron su derecho al voto. Y la perspectiva de que los ciudadanos acudan en masa a vigilar los colegios electorales en respuesta a la retórica infundada sobre un posible fraude ha hecho que los supervisores electorales como Mark Earley, del condado de Leon, tengan que sentarse con las autoridades locales para hablar sobre la seguridad de las urnas. “Florida tiene muy buenas leyes para la intimidación de votantes”, dijo Earley. “Me preocupa un poco más que los jefes de partido respondan al ruido. No necesitamos ayuda. Más personas con altos niveles emocionales no sirve para ayudar a un supervisor de la oficina electoral. Dejen que hagamos nuestro trabajo”. Mucho ha cambiado en las dos décadas desde que Florida sumió al país en la incertidumbre por los resultados de una elección presidencial, según dice Earley, quien ya estaba trabajando en la oficina cuando un complicado recuento de boletas retrasó el resultado de la campaña presidencial del año 2000. El conteo fue disputado y llegó hasta la Corte Suprema de Estados Unidos y resultó en una victoria de George W. Bush sobre Al Gore. Incluso ahora, Florida continúa obsesionada por lo que sucedió: 537 Votes, un nuevo documental de HBO sobre el recuento se estrena esta semana. Ya no se utilizan las máquinas de votación con tarjetas perforadas que llamaron la atención al “papel picado”, ni tampoco las infames “boletas mariposa” que causaron mucha confusión entre los votantes sobre si habían elegido al candidato de su preferencia. También se eliminaron las problemáticas máquinas de votación electrónica que las sustituyeron en algunos lugares. La ley de Florida ahora es mucho más clara sobre cuándo se requieren recuentos y cómo realizarlos. “No solo es debido a la falta de papel picado que no tendremos otro año 2000” dijo Earley, refiriéndose a las infames boletas perforadas de antaño. “Es porque, de hecho, tenemos buenos estatutos y reglas sobre cómo llevar a cabo un recuento”. Sin embargo, el estado no puede hacer mucho: las elecciones de Florida no están dirigidas por una agencia estatal centralizada, señaló Christopher B. Mann, profesor asistente de ciencias políticas en Skidmore College. El estado tiene en efecto 67 operaciones electorales separadas, una en cada condado, con la orientación del secretario de estado “No puedo pensar en otro estado pendular que tenga un sistema descentralizado como este”, dijo Mann. “Mi preocupación es que habrá condados menos preparados”. Esas nuevas reglas estatales ya existían hace dos años durante el recuento para las elecciones al Senado, la gubernatura y el comisionado agrícola y aún así hubo fallos que retrasaron los resultados. No se anunció al ganador de la votación para gobernador sino hasta 11 días después de las elecciones. La del Senado no se completó hasta después de un agotador recuento de 12 días. El condado Broward había diseñado una boleta confusa. El condado Palm Beach no llegó a la fecha límite para el recuento después de que el fabricante de una de las máquinas dijera que los funcionarios habían utilizado incorrectamente un clip de papel para ralentizarla. En todo el estado, los recuentos de las máquinas dieron una inexplicable suma a la que le faltaron 5000 votos. Este año, después de una demanda, los ocho condados más grandes del estado acordaron conservar imágenes escaneadas de las boletas para contar con un rastro digital de tal forma que fuera posible verificar la suma total de votos, incluso si las boletas de algún modo se pierden. Al menos 27 condados ya conservaban registrados los escaneos de manera voluntaria. Broward y PalmBeach tienen un nuevo liderazgo después de que el gobernador Ron DeSantis, republicano, removió del cargo a los supervisores previos tras los recuentos de 2018. Broward invirtió en un sistema de auditoría. Palm Beach actualizó sus anticuadas máquinas de votación. Ambos condados volvieron a capacitar a su personal. “Había que cambiar el modo en que se hacían las cosas”, dijo Wendy Sartory Link, supervisora de elecciones de Palm Beach. La infraestructura electoral de Florida también ha atravesado mejoras significativas de ciberseguridad, dicen los funcionarios, aunque han dado pocos detalles desde que Rusia “pescó” de manera subrepticia dos condados en 2016 al ganar acceso a sus listas de votantes. Las autoridades han dicho que no hay evidencia de alteración y los ciberatacantes no ingresaron a ninguna suma de votos, que se guarda en otra ubicación. Las autoridades se han negado a identificar a los condados que fueron víctima de ciberataques. El pequeño condado Washington —ubicado en la zona noroeste del estado conocida como Florida Panhandle— fue uno de ellos, según confirmó a The New York Times una fuente con conocimiento de la investigación. Un libro publicado el mes pasado por el periodista Bob Woodward identificó el segundo condado como St. Lucie, en la Costa del Tesoro. Gertrude Walker, la veterana supervisora de elecciones de esa localidad dijo que si su condado fue hackeado hace cuatro años, las autoridades nunca se lo informaron. Desde entonces Florida ha equipado a los condados con sensores especiales para detectar la actividad cibernética sospechosa. Los supervisores también recibieron más de 15 millones de dólares en fondos de seguridad electoral desde 2018. Pero algunos de los problemas históricos del recuento estatal de votos comenzaron mucho antes de que el hackeo se convirtiera en una amenaza significativa y algunos equivalen a los fraudes tradicionales y la mala gestión electoral. Han abarcado toda la gama, desde la cosecha ilegal de boletas hasta los horarios restringidos de votación que causaron largas filas. En 1997, un juez dictaminó que las elecciones de la ciudad de Miami estaban tan plagadas de fraude con boletas de voto ausente que ni siquiera ordenó que se volvieran a realizar: simplemente nombró al nuevo alcalde. Aunque en gran parte no fue su culpa, Xavier L. Suárez fue removido del cargo apenas 111 días después de convertirse en alcalde. Un comisionado del gobierno de la ciudad terminó en la cárcel. Este año ya se han presentado dificultades. La semana pasada, un abogado de la secretaria de estado, advirtió a los supervisores electorales que los buzones deben estar atendidos a tiempo completo , una nueva tarea inesperada que podría reducir la disponibilidad de los buzones. También la semana pasada, la directora de la división de elecciones informó a los supervisores que el estado empezaría a identificar a los exconvictos que deben multas y tarifas de la corte para empezar el proceso de eliminarlos de los padrones electorales. No hay tiempo para eliminarlos antes del 3 de noviembre, pero los críticos lo calificaron como una medida que podría intimidar incluso a quienes claramente son elegibles para votar. Sucedieron más problemas cuando el sitio web del registro de votantes del estado colapsó el 5 de octubre, que era la fecha límite, dejando a miles de votantes potenciales sin acceso a ejercer su derecho. Charlotte Bernhardt, una profesora de secundaria que vive cerca de Tampa, tenía tantas ganas de votar después de regresar a Florida —antes residía en Australia— que intentó registrarse para votar en persona tres veces. En la primera ocasión, la fila era demasiado larga. En la segunda le faltó un comprobante de domicilio y en la tercera llegó demasiado tarde para la hora de cierre a las 03:00 p. m. Volvió a intentarlo en línea pero estuvo entre las miles de personas que no pudieron registrarse para la fecha límite del 5 de octubre porque el sitio web, abrumado, colapsó; al final el estado optó por ampliar la hora límite hasta una parte el día siguiente. El incidente hizo que Bernhardt, de 43 años, tenga recelos de la capacidad de Florida para organizar una elección. “Tengo un poco de miedo de lo que va a pasar”, dijo. “No pueden con el registro”, agregó, ni hablar de las boletas. “Obviamente no pueden manejarlo. Jamás han sido capaces de manejarlo”. Patricia Mazzei reportó desde Miami y Frances Robles desde Key West, Florida. Kitty Bennett colaboró con la investigación. This article originally appeared in The New York Times. © 2020 The New York Times Company

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    Reseña del iPhone 12 de Apple: Velocidad superrápida, si puedes encontrarla

    Comencé la reseña de este iPhone de la manera más peculiar: abriendo un mapa para buscar dónde podía probarlo. Esto se debe a que, por primera vez, los iPhone más nuevos de Apple funcionan con 5G, las redes inalámbricas ultrarrápidas de quinta generación que en teoría permiten la descarga de una película a tu dispositivo en solo segundos. ¿El problema? Las redes superrápidas 5G no se han instalado en todas partes. Me enteré de esto por las malas. Cuando Apple le dio los iPhone 12 a The New York Times para probar la red 5G de Verizon, rápidamente descubrí que mi vecindario en el área de la bahía en San Francisco no tenía ninguna conexión 5G. Por lo tanto hice un viaje por San Francisco para encontrar las velocidades superrápidas de datos que prometieron los ejecutivos de Apple y Verizon cuando presentaron los nuevos teléfonos la semana pasada. Cuando encontré lugares donde pude conectarme a las redes 5G más rápidas, la experiencia con el iPhone fue inmensamente gratificante. La red permitió velocidades de descarga siete veces más rápidas que los mejores servicios de banda ancha que he usado en mi vida. Sin embargo, los lugares donde encontré la 5G ultrarrápida fueron bastante menos satisfactorios. En cierto momento, encontré la conexión detrás del estacionamiento de un Safeway. En otra ocasión estaba enfrente de un Pet Food Express. ¿Qué podría hacer con una conexión a internet increíblemente rápida en ese sitio? En casi todos los lugares de San Francisco, el iPhone más bien obtuvo datos de una versión más regular de 5G que Verizon llama “5G Nationwide” (5G a nivel nacional), la conexión que la mayoría del país tendrá en el futuro próximo. Esas velocidades de descarga variaron desde mucho más lentas hasta dos veces más rápidas que las que tenía en mi viejo iPhone, el cual usaba la red 4G de Verizon. Es decir que, a pesar de toda la publicidad en torno a la 5G, la red no me impresionó. En este momento, esa no debería ser la razón principal para despilfarrar dinero en un teléfono caro durante una recesión ocasionada por una pandemia. El iPhone 12, con pantallas brillantes y un diseño más robusto, sigue siendo una actualización de buena calidad de los modelos anteriores. No obstante, pagarás un recargo: el costo del dispositivo, el cual estará disponible el viernes, empieza en 829 dólares, en comparación con los 699 dólares del iPhone 11 del año pasado (otro modelo, el iPhone 12 Mini, cuesta 729 dólares, pero tiene una pantalla más pequeña y será lanzado en los próximos meses de este año). Más o menos durante una semana pude probar el iPhone 12 y el iPhone 12 Pro de gama alta, cuyo precio comienza en 999 dólares. A continuación, comento lo que pude observar. La caza de la 5G Las empresas telefónicas como Verizon y AT&T empezaron a tener las redes 5G el año pasado y las han promocionado como superveloces. Sin embargo, no te están diciendo que hay dos tipos de 5G y que lo más probable es que la que te toque no sea la rápida. Estas son las dos versiones de la 5G en pocas palabras: — Existe la 5G ultrarrápida, llamada onda milimétrica (Verizon la llama “5G Ultra Wideband”). Esta viaja distancias muy cortas y tiene problemas para penetrar obstáculos y muros. Gracias a esto se puede usar en espacios al aire libre como esquinas en la calle o parques, pero probablemente no se pueda usar pronto en nuestras oficinas ni casas. Debido a esto, tan solo diminutos espacios del país cuentan con una 5G superveloz. — Y tenemos la “5G Nationwide”, la cual está disponible de una manera más generalizada. Viaja distancias mucho más largas, pero las empresas telefónicas han señalado que tan solo será un 20 por ciento más rápida que las redes inalámbricas 4G. Noté de primera mano la diferencia entre las 5G cuando abrí el mapa de cobertura de Verizon para San Francisco. Verizon usó el color rojo para resaltar los lugares con “5G Nationwide”, mientras que las zonas con 5G ultrarrápida fueron marcadas en rojo oscuro. La mayoría abrumadora de la ciudad estaba pintada de rojo, con tan solo unas zonas pequeñas en rojo oscuro. Para probar la 5G ultrarrápida, viajé en auto a seis lugares que Verizon promocionó como sitios de conexión rápida y usé la aplicación Speedtest de Ookla, una empresa que diagnostica redes. En tres lugares de la ciudad en los distritos Marina y Mission, me decepcioné de inmediato. Recorrí las calles de arriba hacia abajo, constantemente refrescando los sitios web y usando la aplicación Speedtest, pero no encontré ninguna señal superrápida. En cambio, tuve conexiones 4G o 5G regulares. Verizon mencionó que sus ingenieros caminaron esas mismas calles en Marina durante el fin de semana y pudieron encontrar la conexión 5G superveloz en un lugar, pero confirmaron que la señal se había debilitado en los otros (Verizon no comentó de inmediato sobre el lugar en el distrito Mission). Esto me llevó a la conclusión de que el mapa de cobertura de Verizon no era confiable. Sin embargo, manejé a otros tres lugares de la ciudad en los distritos Marina, Presidio Heights y South of Market. En estos sitios, por fin encontré la legendaria 5G superveloz… y quedé atónito. Mientras estaba de pie frente a una tienda de cámaras en South of Market, las velocidades 5G que alcancé llegaron a los 2160 megabits por segundo, 2900 por ciento más veloz que la 4G. Incluso donde estaba un poco más lento —detrás del estacionamiento del Safeway en el distrito Marina— el iPhone 5G alcanzó velocidades de 668 megabits por segundo, 1052 por ciento más rápidas que la 4G. No obstante, fueron lugares extraños para tener velocidades ultrarrápidas. Incluso antes de la pandemia del coronavirus, estas zonas no tenían mucho tráfico peatonal. Las empresas han declarado que las velocidades 5G ultrarrápidas serán geniales para tareas que requieran muchos datos como ver emisiones de video en continuo, pero no me dieron muchas ganas de ver algo mientras estaba parado en esas esquinas. ¿Por qué se escogieron esos lugares? Karen Schulz, una vocera de Verizon, comentó que la empresa se topó con complejas tareas de ingeniería en San Francisco. Aunque el acceso a la 5G ultrarrápida depende de los postes de luz, la mayoría de la infraestructura de las centrales eléctricas en la ciudad es subterránea. El progreso de Verizon para desplegar la 5G se ha topado con la burocracia, aclaró Schulz. Cuando probé los nuevos iPhone en la red 5G más regular, casi no se notaba una mejora en la velocidad. En los mejores casos, esa red fue el doble de rápida que la 4G, o 209 megabits por segundo en comparación con los 103 megabits de la 4G. Sin embargo, en algunos lugares, la 5G fue más lenta que la 4G. Por ejemplo, en una parte del distrito Mission, las velocidades 5G llegaron a 28 megabits por segundo en comparación con los 39 megabits de la 4G. Schulz comentó que, al principio, los clientes debían estar preparados para que la red 5G Nationwide funcione como la 4G, pero el rendimiento y la cobertura aumentarán con el tiempo. No estoy seguro de que eso baste. He realizado reseñas de teléfonos durante los últimos doce años y he cubierto la transición de la 2G a la 3G y de la 3G a la 4G. Nunca había visto que la implementación de una red fuera tan confusa e irregular: la 5G, simplemente, es un desastre. Todo lo demás Si dejamos de lado los problemas con la red, todavía falta hacer la reseña de un teléfono… y ahí tenemos mejores noticias. Los cambios en el diseño de los nuevos iPhone son sustanciales. El iPhone 12 tiene una sofisticada pantalla OLED, que es una tecnología más moderna. Por lo tanto, se ve más brillante y tiene colores más precisos que el iPhone 11, con su pantalla de tecnología LCD (antes, la OLED era exclusiva para los iPhone de gama alta de Apple). Asimismo, los bordes del teléfono ahora son planos en vez de redondeados. Los cambios han servido para que el teléfono pierda peso y grosor, pero al mismo tiempo conserve una pantalla espaciosa de 6,1 pulgadas. Lo sentí mucho más cómodo dentro de los bolsillos de mis pantalones que el iPhone 11, que siempre me pareció muy grueso. Apple también mencionó que se fortaleció el cristal de la pantalla para que sea cuatro veces menos probable que se rompa. Es difícil probar eso en términos científicos, pero el iPhone 12 y el iPhone 12 Pro se me cayeron por accidente varias veces sobre superficies duras. Y sobrevivieron sin ningún rasguño. Otra novedad es un mecanismo para cargar el teléfono que Apple llama MagSafe. En esencia, es una nueva norma para que se pueda cargar más rápido por medio de inducción magnética. La nueva norma abrirá puertas a otras empresas para que fabriquen accesorios que se peguen con imanes a los iPhone, como carteras miniatura. Probé el cargador MagSafe y la cartera MagSafe de Apple. No obstante, preferí cargar con un cable normal porque era más rápido y también decidí usar mi propia cartera porque le caben más tarjetas. Todas las nuevas funciones tienen una desventaja importante: debemos pagar mucho por estos teléfonos. Además, Apple ya no incluye los adaptadores de corriente ni los audífonos con los nuevos iPhone porque mucha gente ya tiene sus propios adaptadores y sus sofisticados audífonos inalámbricos. Aunque esto producirá menos desechos, el cambio y el salto de precio podrían molestar a mucha gente. Entonces, ¿debería comprarlo? Es difícil recomendarle a alguien que despilfarre su dinero en un teléfono lujoso durante una pandemia. Pero te presento tres preguntas para determinar si ya llegó la hora de actualizarte: — ¿Todavía puedo obtener actualizaciones de software en mi teléfono actual? — ¿Mi dispositivo se puede reparar por un precio razonable? — ¿Estoy contento con mi teléfono? Si respondiste negativamente a alguna de las preguntas anteriores, es probable que te sientas más feliz invirtiendo en esta actualización. No obstante, si respondiste que sí, espera. En unos años, es probable que las telefónicas tengan un mejor manejo de la 5G. En ese momento, incluso podría ser más seguro salir de casa y disfrutar los beneficios de los compañeros móviles que llevamos a todas partes. This article originally appeared in The New York Times. © 2020 The New York Times Company

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    La reinvención de un platillo favorito de la infancia

    Quizás los rollos de salchicha calientes y hojaldrados, rellenos de una deliciosa carne y con franjas de cátsup no hayan sido una comida que sirvieran en la cafetería escolar de Brooklyn cuando yo era pequeña, pero sí en el caso de Paul Allam cuando era niño en Australia, donde él deseaba que le sirvieran uno, humeante y un poco correoso (pero perfecto), en la mesa del almuerzo de su escuela primaria, metido en una bolsa de papel arrugada. Ahora, como panadero profesional y propietario de Bourke Street Bakery, la meta de Allam ha sido rediseñar el humilde rollo de salchicha para convertirlo en algo que refleje sus gustos de adulto, con mejores ingredientes y combinaciones de sabores más sofisticadas. En la sucursal de Manhattan de su panadería, cuya sede principal está en Sídney, ofrece un sustancioso rollo de cerdo aromatizado con hinojo, un rollo tierno de pavo y arándano, y una selección alternante de rollos de vegetales, rellenos con cosas como berenjena con chile o espinacas con queso feta. Pero yo me enamoré de la versión de cordero condimentado con harissa, mezclado con un puñado de grosellas y almendras. Tanto así, que cuando dejé de usar el tren subterráneo en la época de la pandemia, le llamé a Allam para que me diera la receta. Él me la dio con gusto bajo la advertencia de que sus rollos de salchichas eran un poco diferentes a los que había en las cafeterías de las escuelas, no se diga en las gasolineras de toda Australia. “Los rollos de salchicha tradicionales que te daban en la escuela están hechos de cartílagos y con el relleno que recogían del suelo”, me comentó, tal vez en son de broma. “Si asistías a una escuela de burgueses, tal vez te dieran apio. No importaba mucho, de todas formas sabían muy bien”. “Los recuerdos de la comida de la infancia son muy intensos. Nunca te abandonan”, añadió. Lo sé a la perfección, le dije, recordando mis queridos sándwiches de ensalada de huevo de la primaria… y, claro, las magdalenas de Proust. Antes de que colgáramos el teléfono, sonó mi buzón. Allam me había enviado la receta del rollo de cordero, junto con otra de los rollos de cerdo e hinojo, la cual, señaló, competían en popularidad con la del cordero. ¿Tal vez querría probar las dos? Por ser bastante nueva en el mundo de los rollos de salchicha, estaba muy dispuesta a explorar. Al final, me gusta más el cordero, con su mezcla de picor y dulzor. Pero los rollos de cerdo también estaban deliciosos, impregnados de hinojo anisado, ajo y tomillo. Pese a que Allam mencionó que, si quería, podía usar masa de pastel, la corteza clásica del rollo de salchicha es el hojaldre. Por supuesto, Allam elabora la suya con mucha mantequilla de calidad. Y también está ideando una versión vegana con mantequilla vegetal. Yo utilicé una buena marca de hojaldre congelado de pura mantequilla, y los rollos quedaron esponjosos y con un lindo color bronceado en el horno. Pero si lo prefieres, en vez de eso, usa tu receta favorita de masa de tarta. O bien, si quieres algo más sofisticado, el punto culminante sería el rollo de salchicha con hojaldre hecho en casa. En cuanto al relleno, también puedes usar otras carnes molidas, como de pavo o pollo en lugar del cordero o el cerdo. Al no querer limitarme solo a la carne, también experimenté con varias versiones vegetarianas. Mi favorita combinaba champiñones sofritos y puerros con trigo farro gomoso para engrosar la mezcla y mantequilla de almendra para hacerla cremosa. Incluso puedes hacerlo vegano si usas un hojaldre hecho con mantequilla vegetal (Pepperidge Farm tiene uno que se consigue con facilidad). Pese a que Allam jura que la cátsup (que en Australia se llama salsa de tomate) es el acompañamiento ideal para los rollos de salchicha, no la usé en ninguno de ellos. Los recuerdos de la comida de la infancia te pueden llevar muy lejos. — Receta: Rollos veganos de champiñones y puerro Rinde para cuatro rollos Tiempo total de preparación: 1 1/2 horas 1/2 cucharadita de sal kosher, más lo que se necesite 1/4 de taza de trigo farro 5 cucharadas de aceite de oliva extra virgen 1 cucharadita de vinagre de manzana o de vino blanco 1/2 kilo de champiñones mixtos, en trocitos (aproximadamente 8 tazas) 2 puerros grandes, con las partes blancas y verdes, cortados a lo largo y rebanados en medias lunas de medio centímetro (aproximadamente dos tazas) 1 taza de hinojo picado 2 cucharaditas de hojas de tomillo fresco, picadas 2 dientes de ajo, rallados o picados fino 1 cucharada de puré de tomate Una pizca de hojuelas de pimienta roja (opcional) 2 cucharadas de salsa de soya 1/2 taza de mantequilla de almendra cremosa 1/4 de taza de perejil, cilantro o eneldo fresco picado 1 paquete (de 300 a 500 gramos) de hojaldre vegano congelado, ya descongelado, pero aún frío Preparación: 1. En una olla pequeña, pon a hervir agua salada y luego añade el trigo farro. Cocina de 20 a 30 minutos hasta que esté tierno. Escurre bien y rocía una cucharada de aceite de oliva y el vinagre mientras sigue caliente, y mezcla. Deja que se enfríe el trigo. 2. Calienta el horno a 190 grados Celsius y recubre con papel sulfurizado una bandeja para hornear con bordes. 3. Mientras se cuece el trigo farro, prepara el relleno: en un sartén grande, calienta tres cucharadas de aceite de oliva a fuego alto. Añade los champiñones y cocina hasta que estén tiernos y dorados, removiendo esporádicamente para que los champiñones puedan dorarse, de 8 a 12 minutos. Baja la flama a temperatura media y añade la otra cucharada del aceite de oliva, los puerros y el hinojo. Cocina de 8 a 12 minutos hasta que se suavicen los puerros y el hinojo. Añade el tomillo, el ajo, el puré de tomate, media cucharadita de sal y una pizca de hojuelas de pimienta roja, si las usas, y cocina otro minuto o hasta que desprenda el aroma. 4. Añade salsa de soya para desglasar el sartén, raspando los pedazos dorados del fondo. Transfiere la mezcla de champiñones a un tazón grande para mezclar y aparta para que se enfríen. 5. Añade el trigo farro frío, la mantequilla de almendra y las hierbas a los champiñones y mezcla bien. 6. Coloca la masa de hojaldre entre dos hojas de papel sulfurizado y forma un rollo de medio centímetro de grosor. Corta el hojaldre en cuatro rectángulos iguales. En el centro de cada trozo de hojaldre, coloca una cuarta parte de la mezcla de champiñones y forma una “salchicha” larga de manera longitudinal sobre la tira del hojaldre. 7. Unta un poco de agua en una orilla larga del hojaldre (para ayudar a que se selle la masa). Comenzando con los costados que no tienen agua, dobla el hojaldre con firmeza sobre el relleno para formar rollos largos y pellizca la masa para sellar. Coloca en la bandeja para hornear preparada con las uniones hacia abajo. 8. Hornea de 35 a 40 minutos hasta que el hojaldre esté dorado. Sirve caliente. —Receta: Rollos de salchicha de cordero, harissa y almendra Rinde para 4 rollos de salchicha Tiempo total de preparación: 1 1/2 horas 1/4 de taza de almendras enteras blanqueadas 1 cucharada de aceite de oliva extra virgen Una pequeña cebolla amarilla, morada o blanca, picada en dados 1/3 de taza de pimientos rojos asados y picados en dados (de un frasco, o asados sobre la flama de una estufa de gas) 1 cucharada de pasta de harissa 1 1/2 cucharaditas de sal kosher 450 gramos de carne molida de cordero (o carne de res, carne oscura de pavo o carne vegana) 1/4 de taza de cuscús crudo 1/3 de taza de pasas de Corinto (también llamadas grosellas) 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida 1 paquete de hojaldre congelado (de 400 a 450 gramos), ya descongelado pero aún frío 1 huevo batido, para glasear Semillas de amapola, para espolvorear (opcional) Preparación: 1. Calienta el horno a 200 grados Celsius y forra una bandeja de hornear con papel vegetal. 2. Pon las almendras en una bandeja para hornear y tuéstalas durante aproximadamente 5 minutos hasta que estén un poco doradas. Coloca las almendras en una tabla de cortar para que se enfríen un poco. Reserva la bandeja para hornear junto con el papel vegetal. Pica las almendras en trozos grandes y colócalas en un recipiente grande para mezclar. Baja la temperatura del horno a 190 grados Celsius. 3. En un sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y saltéala hasta que esté tierna, unos 5 minutos. Añade los pimientos rojos asados, la harissa y 1/4 de cucharadita de sal y cuece durante otros 2 minutos. Transfiere la mezcla de cebolla al tazón con las almendras y déjala enfriar. 4. Añade el cordero molido, el cuscús, las pasas, la pimienta y el resto de la sal a las almendras. Con las manos, mezcla hasta que esté bien combinado todo. 5. Extiende la pasta de hojaldre fría hasta que tenga un grosor de 2 centímetros. Corta la pasta en 4 rectángulos iguales. En el centro de cada hojaldre, sirve un cuarto de la mezcla de cordero, luego forma una salchicha larga de la misma longitud que la tira de hojaldre. Barniza ligeramente un borde largo de la pasta con el huevo batido. Empezando por el lado sin el glaseado de huevo, dobla con firmeza la pasta sobre el relleno de carne para formar rollos largos, y pellizca para sellar. Colócalos en la bandeja para hornear preparada, con las uniones hacia abajo. 6. Barniza ligeramente la parte superior de cada rollo con huevo batido y espolvorea semillas de amapola encima, si las vas a usar. Hornea hasta que los rollos de salchicha estén dorados, de 35 a 40 minutos. Sirve caliente o a temperatura ambiente. —Receta: Rollos de salchichas de cerdo e hinojo Rinde para 4 rollos de salchicha Tiempo total de preparación: 1 1/2 horas 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen 2 dientes de ajo gordos, finamente rallados o picados 1 cucharada de semillas de hinojo, y más para adornar 3 ramas de tomillo, hojas separadas y picadas 1 cebolla pequeña morada, amarilla o blanca, cortada en dados 1/2 taza de apio cortado en dados 1/2 taza de zanahorias cortadas en dados 1 1/4 cucharaditas de sal kosher, y más según sea necesario 450 gramos de carne magra molida de cerdo (o carne de pollo, pavo o vegana) 1/4 de taza de migas de pan 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida 1 paquete de hojaldre congelado (de 400 a 450 gramos), ya descongelado pero aún frío 1 huevo, batido, para glasear Preparación: 1. Calienta el horno a 190 grados Celsius y forra una bandeja de hornear con papel vegetal. 2. En un sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade el ajo y sofríe durante 30 segundos. Añade una cucharadita de semillas de hinojo y tomillo picado, y cocina otro minuto más o hasta que esté fragante. 3. Añade la cebolla y el apio y déjalos cocerse hasta que las cebollas se ablanden, unos 5 minutos. Añade las zanahorias y una pizca de sal y cuece durante unos 20 minutos hasta que las verduras estén tiernas. Transfiere a un tazón grande y deja a un lado para que se enfríe. 4. Una vez que las verduras se hayan enfriado, añade la carne molida de cerdo, las migas de pan, 1 1/4 cucharaditas de sal y 1/2 cucharadita de pimienta. Con las manos, mezcla hasta que esté bien combinado. 5. Extiende la pasta de hojaldre fría hasta que tenga un grosor de 2 centímetros. Corta la pasta en 4 rectángulos iguales. En el centro de cada hojaldre, sirve un cuarto de la mezcla de puerco, luego forma una salchicha larga de la misma longitud que la tira de hojaldre. Barniza ligeramente un borde largo de la pasta con el huevo batido. Empezando por el lado sin el glaseado de huevo, dobla con firmeza la pasta sobre el relleno de carne para formar rollos largos, y pellizca para sellar. Colócalos en la bandeja para hornear preparada, con las uniones hacia abajo. 6. Barniza ligeramente la parte superior de cada rollo con huevo batido y espolvorea con las semillas de hinojo. Hornea hasta que los rollos de salchicha estén dorados, de 35 a 40 minutos. Sirve caliente o a temperatura ambiente. © 2020 The New York Times Company

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    Opinión: ¿Inmunidad colectiva o masacre masiva?

    UNA PROPUESTA PARA DEJAR QUE LAS PERSONAS CON BAJO RIESGO DE INFECCIÓN VIVAN SIN RESTRICCIONES PODRÍA PROVOCAR UN MILLÓN DE MUERTES EVITABLES O MÁS. Sin importar su postura política, las personas casi siempre escuchan a los que aseguran querer escucharlas. Por lo tanto, no es sorprendente que la Casa Blanca y varios gobernadores ahora estén poniendo especial atención a la “Gran Declaración de Barrington”, una propuesta escrita por un grupo de científicos calificados que quieren transformar las políticas públicas en torno a la crisis de la COVID-19 para lograr la inmunidad colectiva, el punto en el que suficientes personas se han vuelto inmunes al virus y su propagación se vuelve poco probable. Lo harían al permitir “que quienes enfrentan un riesgo mínimo de muerte vivan de manera normal”. Eso, dicen, permitirá que las personas “se vuelvan inmunes al virus a través de la infección natural, mientras se protege de mejor manera a quienes tienen mayor riesgo. Lo llamamos Protección Enfocada”. Estos académicos claramente son una minoría. La mayoría de sus colegas en materia de salud pública han condenado su propuesta como una estrategia inviable y poco ética e incluso han dicho que es sinónimo de una “masacre masiva”, como lo señaló William Haseltine, exprofesor de la Escuela de Medicina de Harvard y ahora dirigente de una fundación global de salud, la semana pasada en CNN. No obstante, ¿quién tiene la razón? Los argumentos que plantean los firmantes de la declaración sí tienen fundamento. Las restricciones diseñadas para limitar las muertes causan un daño real, incluyendo, entre otros, la tensión en la economía, el aumento de la violencia doméstica y del abuso de drogas, la disminución de las pruebas de detección de cáncer, y así sucesivamente. Los que viven solos sufren un verdadero dolor por el aislamiento, y los jóvenes tienen todas las razones para sentirse amargados por la pérdida de una educación real y los que deberían haber sido recuerdos de un baile de graduación de bachillerato o de las amistades que se forman en una residencia universitaria a las dos de la mañana o en un equipo atlético o en algún otro proyecto. Así que la idea de volver a algo parecido a la normalidad —liberar a todo el mundo de una suerte de cárcel— es atractiva, incluso seductora. Se vuelve menos seductora cuando se examinan tres omisiones enormemente importantes en la declaración. En primer lugar, no se menciona el daño a las personas infectadas en los grupos de bajo riesgo; sin embargo, muchas personas se recuperan muy lentamente. Lo más grave aún es que un número significativo, incluyendo a quienes no presentan síntomas, sufre daños cardiacos y pulmonares. Un estudio reciente de 100 adultos recuperados reveló que 78 de ellos mostraban signos de daño cardiaco. No tenemos idea de si ese daño les quitará años de vida o si afectará su calidad de vida. En segundo lugar, dice poco sobre cómo proteger a los vulnerables. Uno puede evitar que un niño visite a un abuelo en otra ciudad fácilmente, pero ¿qué pasa cuando el niño y el abuelo viven en la misma casa? ¿Y cómo se protege a un diabético de 25 años, o a un sobreviviente de cáncer, o a una persona obesa, o a cualquier otra persona con una comorbilidad que deba ir a trabajar todos los días? Tras un análisis más detallado, la “protección enfocada” que la declaración propone, se convierte en una especie de truco de tres cartas; no se puede explicar de manera precisa. En tercer lugar, la declaración omite la mención de cuánta gente moriría debido a esa política. Se trata de mucha gente. El Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington (IHME, por su sigla en inglés), cuyo modelo de la pandemia ha sido utilizado en la Casa Blanca, proyecta casi 415.000 muertes para el 1.° de febrero, incluso con las restricciones actuales que siguen vigentes. Si estas restricciones simplemente se aligeran —en vez de eliminarlas por completo, lo cual ocurriría si se eligiera la inmunidad colectiva— las muertes podrían llegar hasta 571.527. Esa proyección es solo para el 1.° de febrero. El modelo predice que las muertes diarias seguirán aumentando para entonces. ¿Habremos logrado la inmunidad colectiva para ese entonces? No. La inmunidad colectiva ocurre cuando suficientes personas tienen inmunidad ya sea a través de una infección natural o una vacuna, de modo que el brote termina por extinguirse. Para el 1.° de febrero, incluso con los mandatos más relajados, solo el 25 por ciento de la población se habrá infectado, según mis cálculos. El modelo más optimista sugiere que la inmunidad colectiva puede ocurrir cuando el 43 por ciento de la población se haya infectado, pero muchos estiman que debe ser entre el 60 y el 70 por ciento antes de que las tendencias de transmisión bajen de manera definitiva. Esos son modelos. Los datos reales de poblaciones penitenciarias y de América Latina sugieren que la transmisión no disminuye sino hasta que el 60 por ciento de la población está infectada. (En la actualidad, solo alrededor del 10 por ciento de la población se ha infectado, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos). ¿Y cuál será el costo? Aunque la inmunidad colectiva se puede lograr con tan solo el 40 por ciento de la población infectada o vacunada, el IHME estima que un total de 800.000 estadounidenses morirían. El número real de muertes necesarias para alcanzar la inmunidad colectiva podría superar con creces el millón. Por muy horrible que sea el precio, podría ser mucho peor si los daños en el corazón, los pulmones u otros órganos de quienes se recuperan de los efectos inmediatos del virus no se curan y en su lugar provocan muertes tempranas o incapacidad. Pero no sabremos eso hasta años después. Algunas secuelas de la pandemia de gripe de 1918 no salieron a la luz sino hasta el decenio de 1920 o más tarde. Por ejemplo, los niños nacidos durante su punto álgido en 1919 tuvieron peores resultados de salud al crecer, en comparación con otros nacidos alrededor de esa época. Se especula que la gripe causó una enfermedad llamada encefalitis letárgica, que se hizo casi epidémica en la década de 1920 y luego desapareció, y que afectó a los pacientes del libro de Oliver Sacks “Despertares”. Tanto la pandemia de 1918 como otros virus han sido vinculados a la enfermedad de Parkinson. Los defensores de la inmunidad colectiva señalan a Suecia. Los funcionarios suecos niegan haber seguido activamente esa estrategia, pero nunca cerraron su economía ni la mayoría de las escuelas, y todavía no han recomendado el uso de cubrebocas. Dinamarca y Noruega, países vecinos, sí lo hicieron. La tasa de letalidad de Suecia por cada 100.000 personas es cinco veces la de Dinamarca y once veces la de Noruega. ¿Las muertes aseguraron prosperidad económica? No. El PIB de Suecia cayó un 8,3 por ciento en el segundo trimestre, comparado con el 6,8 por ciento de Dinamarca y el 5,1 por ciento de Noruega. Finalmente, la Gran Declaración de Barrington buscaba ser un subterfugio en contra del tipo de confinamiento general masivo que comenzó en marzo. Nadie está proponiendo eso ahora. ¿Hay alguna alternativa? Alguna vez hubo una opción sencilla que la gran mayoría de los expertos en salud pública instaron durante meses: el distanciamiento social, evitar las multitudes, usar cubrebocas, lavarse las manos e implementar un sólido sistema de rastreo de contactos, con apoyo a quienes se les pide hacer cuarentena voluntaria, así como cierres seleccionados cuando y donde sea necesario. Algunos estados siguieron los consejos y les ha ido bien, tal fue el caso de muchas escuelas que escucharon las recomendaciones y han reabierto sin ver un aumento de casos. Pero el gobierno de Donald Trump y demasiados gobernadores nunca apoyaron estas medidas, reabrieron demasiados estados demasiado pronto y todavía no han solucionado el problema de la aplicación de pruebas. Peor aún es que la Casa Blanca casi ha aceptado la estrategia de la inmunidad colectiva y también ha envenenado al público con información errónea, lo que ha hecho casi imposible conseguir que se sigan los consejos de salud pública a nivel nacional, casi universal, en el futuro inmediato. Como resultado, Estados Unidos no está en una buena posición, y lograr la contención casi total del virus —como lo han hecho Corea del Sur (441 muertes), Australia (904 muertes), Japón (1657 muertes) y varios otros países— es imposible. Sin embargo, todavía podemos aspirar a resultados similares a los de Canadá, donde hubo 23 muertes el viernes, y Alemania, que sufrió 24 decesos el mismo día. Llegar a ese punto requerirá finalmente seguir los consejos que se han dado durante meses. Eso no sucederá con esta Casa Blanca, especialmente porque ahora está casi abiertamente abogando por la inmunidad colectiva, pero los estados, ciudades y personas pueden actuar por sí mismos. Nada proporcionará una solución inmediata, ni siquiera los anticuerpos monoclonales, las pruebas rápidas de antígenos e incluso una vacuna. Pero todo ayudará. Y cientos de miles de estadounidenses, que de otra manera habrían muerto bajo una política de inmunidad colectiva, seguirán viviendo. This article originally appeared in The New York Times. © 2020 The New York Times Company

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