Consejera de pareja revela la queja más frecuente de las mujeres sobre sus esposos

El primer paso es comprender que mantener el hogar, cuidarlo, ocuparse de la limpieza, así como de las tareas relacionadas con los hijos, no corresponden a la mujer por ser mujer. (Getty Creative)
El primer paso es comprender que mantener el hogar, cuidarlo, ocuparse de la limpieza, así como de las tareas relacionadas con los hijos, no corresponden a la mujer por ser mujer. (Getty Creative)

La terapeuta Corrin Voeller se hizo viral en TikTok por un video sencillo pero contundente donde explica las diferencias entre responsabilidad pasiva o responsabilidad activa. Mirando fijamente a la cámara plantea, de manera profesional, lo que muchas mujeres nos preguntamos innumerables veces -a veces a gritos, otras con frustración y otras con resignación- pero sin duda muchas: ¿Por qué tengo que pedirle a mi pareja que se haga cargo de algunas cosas en casa? ¿Por qué no lo hace por su propia iniciativa? ¿Por qué asume que debo hacerlo yo?

Y esta es, nada más y nada menos, que la queja más frecuente de las mujeres sobre sus esposos en consulta. ¿Te sorprende? A mí sí. Siempre pensé que la terapia de pareja era útil en casos extremos, cuando ya no quedan recursos para avanzar en una relación. Pero ahora que lo pienso, con 22 años de matrimonio, ¡este, sin duda, sí es un tema que ha sido álgido en casa!

La especialista ha obtenido más de un millón y medio de vistas en TikTok con un video en el que pregunta literalmente "¿Estás asumiendo la responsabilidad pasiva o la responsabilidad activa de las cosas que deben hacerse?”, tras señalar que entre el top de quejas de sus clientes está que los esposos siempre esperan que les digan qué hacer.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver este contenido si te aparece no disponible debido a tus preferencias de privacidad

"Ellas dicen que realmente están buscando un compañero en la vida que sea activamente responsable de la casa y de los niños, y que no espere a que su esposa les diga qué hacer", dijo y explicó brevemente una manera de identificar la situación de molestia.

La responsabilidad activa se trata de mirar en la casa en busca de cosas que pueda hacer y asumir la responsabilidad de las cosas que deben suceder dentro de la casa. La responsabilidad pasiva sería estar disponible para ayudar, pero esperando a que alguien diga qué es lo que debe hacerse”.

En los comentarios muchas personas se dan apoyo entre ellas diciendo frases como: “Pensé que estaba sola en esto”; “le digo que soy su esposa, no su madre”, pero muchos otros comentarios son desalentadores, como si no hubiese solución posible.

“Ellos dicen que no quieren ser tratados como chicos. Nunca puedes ganar”, y otra agrega “O cuando dicen que no les gusta que les digan lo que tienen que hacer, pero no están haciendo nada activamente”.

Hasta el extremo que se revela en comentarios como: “Después de 26 años, me di cuenta de que estaba mejor por mi cuenta. Ahora tiene que averiguar cómo cuidar de sí mismo. No le echo de menos”.

Resulta agotador tratar de involucrar a los esposos en las tareas del hogar y el cuidado de los niños. (Getty Creative)
Resulta agotador tratar de involucrar a los esposos en las tareas del hogar y el cuidado de los niños. (Getty Creative)

No deberíamos esperar llegar hasta este punto de frustración, pues el tema de la división de las tareas del hogar puede tener solución. El primer paso es comprender que mantener el hogar, cuidarlo, ocuparse de la limpieza, así como de las tareas relacionadas con los hijos, no corresponden a la mujer por ser mujer. No importa lo que te haya dicho tu mamá, o cómo criaron al marido. Hay que ponerse en la posición de que cada quien debe cuidar de sí mismo e imaginar por un momento que viven solos. ¿Quién se encargaría de a ropa sucia o de lavar los utensilios de cocina?

Un artículo de New York Times plantea que la división de los quehaceres del hogar deja en evidencia la desigualdad de género, y aunque hay claras muestras de que esta brecha está cediendo, las mujeres y las niñas siguen teniendo la mayor parte de las labores hogareñas y el cuidado de los niños, y esto tiene su origen en la crianza.

Los quehaceres, en realidad, son una práctica para la vida adulta, así que el problema es que solo se perpetúan de una generación a otra”, dijo la profesora de psicología en la Universidad de Kentucky experta en niñez y género, citada por el New York Times; también mencionan que los signos de que estas diferencias están comenzando a minimizarse se reflejan en un área específica: el cuidado de otros miembros de la familia, como hermanitos o abuelos. Según se explica, esto refleja el cambio entre los adultos, quienes crían a sus hijos para que estén más involucrados.

En el cuidado de otros miembros de la familia se ve reflejado el cambio en la brecha de género en cuanto a los quehaceres del hogar. (Getty Creative)
En el cuidado de otros miembros de la familia se ve reflejado el cambio en la brecha de género en cuanto a los quehaceres del hogar. (Getty Creative)

Por otra parte, y aunque este es un tema que puede tener una gran profundidad, vale proponer algunas soluciones iniciales. La filósofa y orientadora en sexología, Isbelia Farías sugiere, en un artículo de su autoría publicado en Mejor con Salud, tres claves básicas.

La primera de ellas es ser franca y hablar con la pareja sobre cuáles son las expectativas que se tienen con respecto a las labores que deben desarrollar cada uno. Preguntémosle por qué cree que no se involucra activamente con el mantenimiento del hogar y el cuidado de la familia. Esto es tan importante que incluso se ha demostrado que una dinámica de crianza compartida fortalece la relación de pareja.

La segunda sugerencia es buscar en qué es bueno, cuál es su fuerte. “Cada persona es un mundo y a cada uno se le da bien una cosa distinta. Por ejemplo, algunas mujeres no suelen ser muy buenas en la cocina y algunos hombres no valen para poner una lavadora. Hay que buscar quién es el mejor en cada tarea”.

Encontrar en qué es bueno cada uno, aligerará el peso de hacer las labores del hogar entre los dos. (Getty Creative)
Encontrar en qué es bueno cada uno, aligerará el peso de hacer las labores del hogar entre los dos. (Getty Creative)

Por último, la orientadora sugiere hacer una lista de tareas. Y aunque esto sea literalmente decirle a la pareja qué debe hacer -cosa realmente molesta y que es esencial en esta queja- puede ser una buena manera de dejar claro que las cosas no se hacen solas. Al visualizar todos los quehaceres y labores quizás será más fácil que comprenda la importancia de tomar la iniciativa.

Es importante que, tanto para nuestra relación, como para la crianza de los hijos, superemos la creencia de que el marido debe “ayudar” a la mujer en las labores del hogar. No. Esto se trata de hacer equipo, de corresponsabilidad, de encargarse en igual medida de las cosas necesarias para tener la vida que se espera tener y una mejor relación, de hecho, estudios demuestran incluso que las parejas que comparten las tareas del hogar tienen una vida sexual más satisfactoria.

Además, las tareas del hogar y el cuidado de los niños y otros miembros de la familia, como adultos mayores, deberían repartirse no solo entre los adultos, sino que niños y jóvenes también deben tener responsabilidades con el hogar y la familia. Allí estará la real diferencia para el futuro.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

EN VIDEO: Los extravagantes comportamientos sexuales del mundo animal