Michigan muestra a Biden que lo que hace en Gaza le puede hacer perder las elecciones

La carrera para las elecciones de Estados Unidos continúa y Michigan ha sido la última parada para demócratas y republicanos. Un estado que ha refrendado con rotundidad las candidaturas de Biden y de Trump, pero que al mismo tiempo le ha dado un serio aviso al actual presidente.

La siguiente cita no es cualquiera, es el Supermartes. El 5 de marzo se reparten un tercio de los delegados totales y previsiblemente ambos candidatos conseguirán cerrar su nominación para las presidenciales, repitiéndose el cartel de los comicios de 2020.

Movimiento en Michigan para no votar a Biden. (Photo by JEFF KOWALSKY/AFP via Getty Images)
Movimiento en Michigan para no votar a Biden. (Photo by JEFF KOWALSKY/AFP via Getty Images)

Mientras que Trump domina con claridad a Nikki Haley, la única rival que aguanta, aunque lo hace a duras penas, en el caso de Biden ha aparecido un enemigo difícil de batir que le puede complicar la reelección. No se trata de una persona, sino de muchas. Son todos esos demócratas disgustados con su política que están dudando en votarle. En Michigan ya han demostrado su fuerza y pueden resultar decisivos.

Este estado es clave para ambos candidatos. En una carrera tan apretada como la que se presenta, sus 16 votos electorales pueden inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Y tanto Trump como Biden ya saben lo que es ganar allí, el primero lo hizo en 2016 y el segundo en 2020.

El actual presidente ha obtenido allí en las primarias una victoria apabullante, con el 81,1% de los votos y más de 600.000 papeletas, pero la fuente de preocupación es quién ha quedado en segundo lugar. Una parte de votantes demócratas han estado llamando al boicot contra su líder debido a su actuación en Gaza. Este voto de castigo se ha traducido en una especie de voto en blanco llamado no comprometido. Y más de 100.000 personas (un 13,3%) lo han refrendado.

El problema para Biden es que si todas esas personas desencantadas no le votan en las elecciones corre un riesgo muy serio de perder el estado. Las cifras son rotundas al respecto. En 2020 el demócrata lo ganó por 150.000 votos, por lo que sin ellos, su victoria estaría en el alambre. Por su parte, Trump venció en 2016 por menos de 11.000 votos.

Desde que en octubre de 2023 retornaran las hostilidades a Gaza, la Casa Blanca se ha posicionado en todo momento del lado de Israel, pese a que las agencias de derechos humanos hablan de que se está produciendo un genocidio en la Franja. Este apoyo incondicional ha encontrado muchos detractores en la sociedad estadounidense. Y más aún en Michigan.

Hablamos de un estado que cuenta con la mayor población de origen árabe de todo el país (un 3,1%), por lo que el boicot ha sido más pronunciado. También la población joven se ha mostrado crítica con esta postura. La exigencia es que el candidato demócrata presione por un alto el fuego permanente, que suavice el dolor que se está viviendo en Gaza, con más de 30.000 muertos en la contienda, la mayoría de ellos civiles.

En 2020, Biden consiguió una gran movilización entre los votantes debido a que actuó como un freno a Trump. Han pasado cuatro años y hay muchas personas decepcionadas con el líder demócrata, por lo que debe conseguir volver a ilusionarles. Una tarea que no se presenta fácil.

Hay que ver cómo va evolucionando este voto de castigo y si en el Supermartes se constata que otros estados se suman. Parece que Biden va a tener que dedicarse a reconquistar a sus votantes (y quizás replantear su estrategia en la Franja), antes de poder desafiar a Trump en noviembre.

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