• Campeón Olímpico desmonta el mito viral de Katelyn Ohashi tras su actuación de '10'

    La euforia desatada por la gimnasta, Katelyn Ohashi, tras una actuación que le valió un 10 unánime por parte de los jueces durante una competición universitaria se estrelló contra la opinión de un campeón olímpico de la talla de Gervasio Deferr, quien rebajó las expectativas que está creando la estadounidense. El español ganador de la medalla de oro en las Olimpiadas de Sydney 2000 y Atenas 2004 así como de una presea de plata en Pekín 2008 afirmó que la representante de UCLA no está preparada para asistir a unos JJOO y que está “pasadita de peso”. ...

  • La pesadilla de Cristiano Ronaldo: su exnovia une fuerzas con Kat Mayorga, la supuesta víctima de Las Vegas

    El abogado de Kat Mayorga, la mujer de Las Vegas que acusó a Cristiano Ronaldo de violación en 2009, viajará a Londres para reunirse con la ex del astro portugués.

  • Sobrevivió al 9/11 y 17 años después ha muerto en un cruento atentado terrorista en Nairobi

    La vida del estadounidense Jason Spindler estuvo marcada por rudas dicotomías. Sobrevivió a la violencia más extrema y se dedicó luego a impulsar proyectos de apoyo a los desfavorecidos. Y años después, durante su trabajo de ayuda al desarrollo murió abatido en otro momento de cruenta devastación.

  • Muere un jinete de veinticinco años al aplastarle el pecho un toro de casi 800 kilos

    El objetivo del rodeo es montar un cabello, un toro o una vaca el máximo tiempo posible mientras el animal trata de zafarse del cowboy o bull rider mediante movimientos violentos. Para que su comportamiento parezca salvaje y agresivo, se les ata y se les azota antes y durante el espectáculo. De esta manera, los organizadores creen que el show está asegurado. Los animales, asustados y alterados, son impulsivos e incontrolables. Por ello, hay veces en que el espectáculo termina de la peor manera posible. Mason Lowe, un jinete profesional, murió el pasado martes en el National Western Show en Denver por los golpes que le asestó un enorme toro de casi 800 kilogramos (1.700 libras). El chaleco protector que llevaba puesto no fue suficiente para salvarle ya que todo el peso de las patas traseras del toro que estaba montando cayeron sobre su pecho, aplastándolo. Todo sucedió muy rápido. Lowe, de 25 años, logró mantenerse encima del inquieto animal unos segundos. Después, se cayó al suelo y la bestia lo acorraló y pisoteó cuando intentaba levantarse. Según un testigo, Lowe logró ponerse en pie agarrándose el pecho, pero enseguida se tambaleó y volvió a caer. Lo sacaron del recinto vallado en camilla y a lo largo de esa noche falleció por las lesiones internas en el hospital. Este triste fallecimiento se une a otros muchos acontecidos en este tipo de espectáculos. El año pasado fue muy mediática la muerte del brasileño Giliard Antonio en la competición Maringá Agricultural and Commercial Trade Fair en idénticas circunstancias. El toro le aplastó el pecho y, aunque pudo levantarse después de los golpes, enseguida se desvaneció. Falleció por un fuerte traumatismo en el pecho que le provocó lesiones en el corazón y en el pulmón.

  • Ninel Conde es víctima de bullying por estas fotos; la atacan por el look de su rostro

    Son muchas las celebridades que constantemente tienen que lidiar con el ciber bullying que suele generarse en redes sociales cada vez que algo no les gusta a los usuarios de internet, y Ninel Conde acaba de convertirse en la más reciente víctima de estos ataques, por cuenta de un par de fotos que no agrandaron mucho.

  • El verdugo por herencia paquistaní que ejecutó a 300 personas dice "no sentir nada"

    LAHORE.- En Paquistán hay unas 8000 personas que esperan la pena de muerte, más que en cualquier otro país del mundo lo que levanta desde hace años las quejas de los organismos de derechos humanos. Pero para Sabir Masih, de 34 años, uno de los tres verdugos oficiales en la ciudad de Lahore (este), ejecutar prisioneros es una tarea "rutinaria" y hasta "familiar" ya que heredó el oficio de su padre, su abuelo y su bisabuelo. "Ejecutar personas es la profesión de mi familia", dijo en una entrevista con la cadena BBC, como si la suya fuera una profesión normal. "No siento nada. Es una tradición familiar. Mi padre me enseñó cómo hacer el nudo del ahorcado y me llevó con él para presenciar algunas ejecuciones cuando estaba en proceso de que me contrataran", dijo. Su primera ejecución en solitario fue en julio de 2007. "Lo único que me puso nervioso era hacer bien el nudo, pero el vicedirector de la cárcel me dijo que no me preocupara". "Me hizo hacer y deshacer el nudo varias veces antes de que llevaran al preso al patíbulo. Cuando el carcelero me hizo una señal con la mano para tirar de la palanca, me centré en él, y no vi al condenado caer por la trampilla". Es más o menos igual hoy en día. Paquistán ya ejecutó 506 personas desde el fin de una moratoria de dos años que hubo hasta 2011, lo que lo convirtió en uno de los principales países en aplicar la pena de muerte en el mundo, solo por detrás de Arabia Saudita, Irán e Irak. Sabir calcula que ejecutó a más de 300 personas desde 2007, y lo dice sin la más mínima señal de arrepentimiento o perturbación en su rostro y sus gestos. Los Masih son el equivalente de otras familias de verdugos en el resto del mundo, los Pierrepoints en el Reino Unido, los Sansons en Francia y la familia de Mammu Jallad en la India. Como la mayoría de verdugos desde los tiempos del Raj británico, Masih es cristiano. Su apellido obedece al nombre local de Jesús, y es un apellido común entre los cristianos del subcontinente. Tienen los ojos hundidos y muy arrugados, sus dientes están amarillos por mascar tabaco y tartamudea al hablar, pero su figura es esbelta y fuertes rasgos faciales. "Mi padre era verdugo, y su padre era verdugo, y el padre de su padre y su abuelo, desde los tiempos de la East India Company", la Compañía Británica de las Indias Orientales, creada durante el reinado de Isabel II de Inglaterra para comerciar con la India. Quizás su antepasado más famoso es el hermano de su abuelo, Tara Masih, el hombre que ejecutó al primer ministro electo de Paquistán, Zulfikar Ali Bhutto, en 1979. Con este tipo de historia familiar, Sabir Masih se sorprende con las preguntas de muchos periodistas que buscan una perspectiva sobre su trabajo ¿Puede dormir la noche antes de tener que ejecutar a un preso? ¿Tiene pesadillas después? ¿Qué sintió cuando ejecutó su primera víctima? ¿Cómo ven su trabajo su familia y sus amigos? Pero para él todo es parte de la rutina. Al prisionero condenado le leen los cargos, le dicen que puede lavarse y rezar si quiere, y luego lo llevan al patíbulo. "Mi única preocupación es prepararlo al menos tres minutos antes del momento de la ejecución. Le quito los zapatos, le pongo una capucha en la cabeza, ato sus manos y pies, pongo la horca alrededor de su cuello, me aseguro que el nudo está debajo de su oreja izquierda, y luego espero la señal del carcelero para tirar de la palanca". No hay ayuda psicológica ni antes ni después de la ejecución para el verdugo ni tampoco un límite al máximo de ejecuciones antes de poder descansar. Pero Masih dice que en realidad él no necesita nada de eso.

  • Le pide matrimonio en el aeropuerto y ella escapa corriendo con su madre

    No hubo final feliz para el joven que, en un gesto que parecía sacado de una película romántica al más puro estilo de Hollywood, se presentó en el aeropuerto de Catania (Italia) para pedirle matrimonio a la chica de la que está enamorado. Ella no solo dijo que no, sino que salió corriendo huyendo de la escena junto con su madre, protagonista también de esta historia.